HOME TLAXCALA
la red de traductores por la diversidad lingüística
MANIFIESTO DE TLAXCALA  NOSOTR@S  LOS AMIGOS DE TLAXCALA  BUSCADOR 

AL SUR DE LA FRONTERA (América Latina y Caribe)
IMPERIO (Asuntos globales)
TIERRA DE CANAÁN (Palestina, Israel)
UMMA (Mundo árabe, Islam)
EN EL VIENTRE DE LA BALLENA (Activismo en las metrópolis imperialistas)
PAZ Y GUERRA (EEUU, UE, OTAN)
MADRE ÁFRICA (Continente africano, Océano Índico)

ZONA DE TIFONES (Asia, Pacífico)
KON K DE KALVELLIDO (Diario de un kurrante)
LIMPIAMENINGES (Cultura, comunicación)
LOS INCLASIFICABLES 
LAS CRÓNICAS TLAXCALTECAS 
LAS FICHAS DE TLAXCALA (Glosarios, léxicos, mapas)
BIBLIOTECA DE AUTORES 
GALERÍA 
LOS ARCHIVOS DE TLAXCALA 

17/12/2017
Español Français English Deutsch Português Italiano Català
عربي Svenska فارسی Ελληνικά русски TAMAZIGHT OTHER LANGUAGES
 

¡ HIPÓCRITAS ¡ Hypocrites ! Heuchler! IPOCRITI!
En defensa del pueblo saharaui-Pour la défense du peuple sahraoui - In defence of the Sahrawi people - Em defesa do povo saraui - In difesa del popolo saharawi
Luis Portillo Pasqual del Riquelme
29/07/2008


http://www.tlaxcala.es


         

 

Los que durante tanto tiempo silenciaron las legítimas razones del pueblo saharaui y su profundo grito de angustia y de dolor.

Los que sistemáticamente silenciaron las atrocidades de la jerarquía civil, militar y religiosa del Majzén marroquí contra el Pueblo saharaui.

Los que desviaron y acallaron el clamor soliviantado del Pueblo español en apoyo de sus hermanos saharauis.

Los que pergeñaron oscuras alianzas con un régimen corrupto, criminal, colonial-imperialista y genocida.

Los que incluyeron al Sáhara Occidental y a su población autóctona en el “paquete” del pensamiento único y neocon franco-estadounidense.

Los que pretendieron “encapsular el conflicto del Sáhara” para poder entregarse de lleno a otros asuntos más rentables.

Los que asesoraron y financiaron la construcción y armamento del mayor Muro militar de nuestra Era y el ingente minado del territorio saharaui.

Los que establecieron acuerdos con el fatuo e irredentista Gobierno marroquí para expoliar las riquezas naturales del Sáhara Occidental.

Los que planificaron fríamente, desde siniestros despachos y gabinetes, la ignominiosa Marcha Verde y los infames, ilegales, inmorales y políticamente suicidas Acuerdos Tripartitos de Madrid de 1975.

Los que, cuando les convino, dieron públicamente la razón al Pueblo saharaui, le alentaron en su lucha contra el invasor y le aseguraron que “su Partido” estaría con ellos hasta la victoria final; y, después, le olvidaron y abandonaron en las garras de un régimen criminal y sus aliados ”africom”.

Los que gestionaron la “modélica” Transición española a la Democracia y olvidaron la memoria histórica, renunciando a anular los Acuerdos Tripartitos del tan denostado régimen franquista y a reconocer a la República Árabe Saharaui Democrática (RASD) como Estado de Derecho, independiente, soberano y libre de verdugos, expoliadores y criminales.

Los que silenciaron la masacre genocida del Pueblo saharaui, ametrallado en su huida y bombardeado con napalm, fósforo blanco y bombas de fragmentación, desde aviones fabricados en Estados “democráticos”.

Los que condecoran a presuntos criminales y venden y regalan armamento  al régimen alauita, con nocturnidad y alevosía, violentando la legalidad y la voluntad silenciada de la inmensa mayoría del Pueblo español.

Los que tan pronto olvidaron que el movimiento solidario con el Pueblo saharaui es “lo más noble y lo más bueno” que tiene la sociedad española, en palabras ya gastadas del líder del PSOE y ex presidente del Gobierno de España, Sr. Felipe González.

Los que eluden sus responsabilidades históricas, morales, legales y políticas, no exigen el respeto y la aplicación terminante de la legalidad internacional, y pretenden dar lecciones de “moral en la Hamada”.

Los que, a pesar de todos sus intentos de escamotear la realidad de los hechos y la verdad histórica, reconocen ahora que la Ley y la Justicia está de parte del Pueblo saharaui, pero se doblegan una y otra vez ante lo que ellos denominan “realidad política” (consentida y fomentada), esto es, el imperio de la fuerza, la invasión y ocupación militar del Sáhara Occidental, el asentamiento ilegal de cientos de miles de colonos extranjeros, la feroz y sistemática represión cotidiana contra la población civil saharaui.

Los que han intentado y siguen intentando, de cualquier forma y manera, tachar de “terrorista” al Frente POLISARIO y al más pacífico y paciente de los pueblos del Mundo.

Los que han intentado engañar y dividir –con argucias, silencios y mentiras- al movimiento de solidaridad con el Pueblo saharaui.

Los que jamás han sabido cómo coser un botón en el desierto, al que sólo conocen de las películas visionadas desde su cómodo sillón de burócratas metropolitanos, y no han padecido –o lo han olvidado- hambre y sed de Justicia.

Los que generosamente han puesto sus medios de desinformación al servicio de los voceros majzenarios (mercenarios) y sus aliados imperiales, negando la voz y la palabra a los defensores de la Justicia y la Legalidad internacional.

Los que obligaron a la dimisión de James Baker y ocultaron y silenciaron las denuncias y testimonios de autoridades en la materia, como los del ex embajador estadounidense Frank Ruddy y tantos otros.

Aquellos altos funcionarios colocados al frente de la MINURSO con la explícita misión de impedir el nacimiento de un Estado genuino, libre e independiente al Sur de la frontera de Marruecos, y que cumplieron tal misión “con mucho gusto”.

Aquellos a quienes jamás importó la vida de un niño o niña saharaui, ni de mujeres, ancianos, ni nada de nada, salvo sus intereses, su bienestar, su seguridad y sus beneficios, y que ahora claman, hipócritamente, por el padecimiento de los niños saharauis en la Hamada, el más duro e inhóspito de los desiertos.

Los que, careciendo ya de “argumentos” auténticos y creíbles, utilizan ahora a los niños saharauis como “nuevo argumento” para intentar doblegar al Pueblo saharaui y hacerle renunciar a sus legítimos e inalienables derechos, reconocidos desde 1960 por la ONU, la OUA/UA y la Comunidad Internacional, sin ni siquiera mencionar a los culpables, responsables y causantes de la tragedia ocasionada, sufrida exclusivamente por el Pueblo agredido y masacrado, tragedia a la que gustan disfrazar con el eufemismo de statu quo.

Los que no han aportado ni una sola escuela o instituto de enseñanza, ni siquiera un mísero profesor de lengua española (o de cualquier otra cosa) para preservar el idioma de Cervantes en los atormentados campamentos de los refugiados saharauis, único Pueblo árabe que mantiene el español como lengua oficial del Estado.

Los que ahora se rasgan las vestiduras –así nos lo quieren hacer creer- ante el enorme sufrimiento de ese Pueblo tan generoso, hospitalario y agradecido, y cuya paciencia y ansias de paz han demostrado hasta los límites de la extenuación.

Los que jamás han aportado un euro para alimentar al depauperado Pueblo saharaui (la utilización del hambre como arma militar y política), ni han puesto una pegatina, ni repartido un manifiesto de denuncia de ese statu quo o de apoyo a la Causa Saharaui, y tan generosamente prestan su voz a los deseos del Majzén.

Los que han guardado, y hecho guardar, un bendito silencio ante los desmanes y la permanente violación de los Derechos Humanos, por parte de las autoridades marroquíes, en los Territorios Ocupados del Sáhara Occidental.

Los que niegan el visado a dirigentes saharauis con la finalidad de impedirles asistir a la Conferencia Internacional de Juristas por el Sáhara, en Las Palmas de Gran Canaria, para no disgustar al régimen alauita o simplemente “cumpliendo órdenes” de la superioridad.

Los que amontonan en el cajón de la Redacción, o directamente tiran a la papelera, las incontables cartas y escritos de los lectores o ciudadanos indignados con la situación, el silencio o la tergiversación de las cuestiones que realmente importan a la opinión pública, y no tienen el coraje de buscar la verdad y proclamarla, tal cual es, a los cuatro vientos.

Los que, para evitarse problemas, ellos, han optado por someterse al diktat del Majzén, del Gobierno ultra y neocon del Imperio y de sus elitistas y refinados aliados franceses.

Quienes se han valido de, o han aceptado sin rechistar, toda la batería de artimañas del invasor-genocida-ocupante ilegal para impedir la descolonización de la última colonia en África, utilizar al Pueblo saharaui como moneda de cambio y hacer buenos negocios a su costa y a sus espaldas.

Quienes aparentan dolerse ahora por la situación de los más pequeños de ese Pueblo expulsado de su tierra, y llevan treinta y tres años sin mover sus labios para denunciar las atrocidades de los responsables marroquíes.

Quienes pretenden engañar a la opinión pública diciendo o insinuando que el Frente POLISARIO es el responsable de esta calamitosa situación, cuando es precisamente el Frente quien lleva más de tres décadas protegiendo a su Pueblo, denunciando la situación ante la comunidad internacional, construyendo un Estado en el exilio, una sociedad libre y democrática, y buscando incansablemente una solución legítima, digna y duradera acorde con los principios más elementales de la legalidad internacional.

Quienes engañan al Pueblo marroquí y desvían su atención de sus verdaderos intereses y de la causa y origen de sus auténticos problemas, enardeciéndolo y haciéndole creer que el Sáhara le pertenece, en contra de todas las resoluciones y dictámenes de las instancias internacionales.

Quienes quieren hacernos creer que el Frente POLISARIO –movimiento de liberación nacional- debe ocuparse también, ¡además!, de “democratizar” el difícilmente calificable régimen político marroquí, contraviniendo así –como ha venido haciendo históricamente la CIA & Co.- el principio internacionalmente reconocido de no injerencia en los asuntos internos de otros países y eludiendo mencionar –quienes así sueñan- cómo “trata” el régimen alauita a quienes osan pedir justicia y libertad para su Pueblo, ya sea el saharaui o el marroquí. Esta responsabilidad, que debiera incumbir, si acaso, a instancias internacionales y a las grandes potencias, ¡se la dejan de propina al Frente POLISARIO!

Quienes eluden plantear una solución similar a la aplicada para la descolonización de Timor Oriental, la antaño colonia portuguesa invadida por Indonesia y hoy nación libre, independiente y soberana gracias a la tan dolorosa lucha del Pueblo timorense y a la corrección de los errores pretéritos de la metrópoli, Portugal. Incoherente, absolutamente incoherente, el que los dirigentes portugueses rehúyan hoy tratar del mismo modo al Sáhara Occidental; pero “comprensible”, teniendo en cuenta la foto de las Azores.

Quienes aplican el capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas al caso de Kuwait o al de los barcos piratas en el Índico y se niegan a aplicar esas mismas disposiciones legales internacionales a los piratas del Majzén, exigiendo y obligando al Gobierno de Marruecos a retirarse de la colonia invadida y ocupada ilegal e ilegítimamente, a sangre y fuego, y a consentir de inmediato la celebración del referéndum de autodeterminación mandatado por la ONU (“MINURSO”), con todas las opciones abiertas y todas las garantías legales y democráticas.

Quienes imponen la independencia de Kosovo, al margen de la legalidad internacional, y niegan siquiera la posibilidad de esa opción a un Pueblo que tiene todos los avales legales de la comunidad internacional.

Los cavernícolas, ignorantes y reaccionarios de la España profunda que, todavía hoy, en pleno siglo XXI, se atreven a culpar al propio Pueblo saharaui de su trágica situación “por haberse querido independizar de los españoles”, ignorando la historia de tantos procesos de descolonización (un millón de muertos en el caso de Argelia) y la típica “reacción reaccionaria” (contra la Historia) de las metrópolis; y creyendo, todavía hoy, que los pueblos colonizados le deben la vida a la metrópoli.

Los que, en lugar de hacer buen uso de los instrumentos legales de que se ha dotado la Humanidad (como el Capítulo VII de la Carta de la ONU) para la resolución pacífica y efectiva de “conflictos” como el del Sáhara Occidental (tan obvio que los juristas lo califican de “res ipsa loquitur”, la cosa habla por sí misma), pretenden hacernos tragar la farsa de sentar en una mesa de “negociación” a dos partes absolutamente desiguales: una, a todas luces culpable (res ipsa loquitur), prepotente, armada hasta los dientes y con la ocupación ya consumada y financiada; y la otra, absolutamente inerme y desprotegida, con las únicas armas de la fuerza de la razón, la legalidad internacional, la experiencia histórica de todas las descolonizaciones y el inmenso apoyo de la sociedad civil y del movimiento internacional de solidaridad con la Causa del Pueblo Saharaui.

A todos ellos, este insignificante ciudadano del Mundo, exclusivamente en su propio nombre y bajo su exclusiva responsabilidad, les acusa por acción o por omisión, y les llama simplemente hipócritas. 

Luis Portillo Pasqual del Riquelme

Ceux, qui durant si longtemps, ont passé sous silence les raisons légitimes du Peuple sahraoui et son profond cri d’angoisse et de douleur.

Ceux qui ont systématiquement tu les atrocités de la hiérarchie civile, militaire et religieuse du Makhzen marocain contre le Peuple sahraoui.

Ceux qui ont détourné et étouffé la clameur du Peuple espagnol qui appuyait la rébellion ses frères sahraouis.

Ceux qui passé de sombres alliances avec un régime corrompu, criminel, colonial-impérialiste et génocidaire.

Ceux qui ont inclu le Sahara Occidental et sa population autochtone dans le « paquet » de la pensée unique et néo-con franco-américaine.

Ceux qui ont prétendu « sceller le conflit du Sahara » pour pouvoir s’adonner complètement à d’autres affaires plus rentables.

Ceux qui ont conseillé et financé la construction et l’armement du plus grand mur militaire de notre époque et le colossal minage du territoire sahraoui.

Ceux qui ont établi des accords avec l'absurde et irréductible Gouvernement marocain pour spolier les richesses naturelles du Sahara Occidental.

Ceux qui ont programmé froidement, depuis de sinistres bureaux et cabinets, l’ignominieuse Marche Verte et les infâmes, illégaux, immoraux et d’un point de vue politique, suicidaires Accords Tripartites de Madrid en 1975.

Ceux qui, lorsque cela les intéressait, ont donné raison au Peuple sahraoui et l'ont encouragé dans sa lutte contre l’envahisseur en lui assurant que « leur Parti » serait à leurs côtés jusqu’à la victoire finale et qui l'ont ensuite oublié et abandonné entre les serres d’un régime criminel et de ses alliés Africom. 

Ceux qui ont géré la "remarquable" Transition espagnole à la démocratie et oublièrent la mémoire historique en renonçant à l’annulation des Accords tripartites de l’outrageant régime franquiste et à la reconnaissance de la République Arabe Sahraouie Démocratique (RASD) comme un État de droit, indépendant, souverain et libérés de bourreaux, spoliateurs et criminels.

Ceux qui ont passé sous silence le massacre génocide du peuple sahraoui, mitraillé dans sa fuite et bombardé au napalm, au phosphore blanc et avec des bombes à fragmentation, depuis des avions fabriqués dans des États « démocratiques ».

 

Ceux qui honorent les criminels présumés, vendent et offrent traîtreusement des armes au régime alaouite, en outrageant la légalité et la volonté étouffée de l’immense majorité du Peuple espagnol.

Ceux qui ont si vite oublié que le mouvement solidaire avec le Peuple sahraoui était «ce qu’il y a de meilleur et de plus noble » dans la société espagnole, d’après les mots, tant de fois répétés, du leader du PSOE et ancien Président du Gouvernement espagnol, Monsieur Felipe González.

Ceux qui éludent leurs responsabilités historiques, morales, légales et politiques, qui n’exigent pas le respect et l’application formelle de la légalité internationale et prétendent donner des leçons de « morale dans la Hamada. »

Ceux qui, malgré toutes les tentatives d’escamoter la réalité des faits et la vérité historique, reconnaissent maintenant que la Loi et la Justice se trouvent aux côtés du Peuple Sahraoui, mais continuent de se plier encore et encore face à ce qu’ils appellent la « réalité politique » (consentie et encouragée), à savoir l’empire de la force, l’invasion et l’occupation militaire du Sahara Occidental, l’occupation illégale par des centaines de milliers de colons étrangers, la féroce et systématique répression quotidienne contre la population civile sahraouie.

Ceux qui ont essayé de tromper et de diviser – par le biais de sophismes, de silence et de mensonges – le mouvement de solidarité avec le Peuple Sahraoui.

Ceux qui persistent à qualifier de “terroriste”, et sans aucune nuance, le Front POLISARIO, ainsi que le plus pacifique et patient des peuples du Monde.

Ceux qui n’ont jamais su comment coudre un bouton dans le désert, qu’ils connaissent seulement grâce aux films vus assis dans de confortables fauteuils de bureaucrates métropolitains et n’ont jamais souffert – ou l’ont oublié – de la faim, de la soif de Justice.

Ceux qui ont généreusement mis leurs moyens de désinformation au service des porte-parole mokhaznis (mercenaires) et de leurs alliés impérialistes, refusant de laisser la parole aux défenseurs de la Justice et de la Légalité internationale.

Ceux qui ont obligé James Baker à démissionner, ont caché et passé sous silence les plaintes et les témoignages des experts en la matière, comme ceux de l’ambassadeur américain Frank Ruddy et tant d’autres.

Tous ces hauts fonctionnaires placés à la tête de la MINURSO ayant l’expresse mission d’empêcher la naissance d’un État légitime, libre et indépendant au Sud de la frontière marocaine et qui ont « volontiers » accompli cette mission.

Ceux qui ne se sont jamais intéressés à la vie d’un enfant sahraoui, ni à celle des femmes, des personnes âgées, ni à rien du tout, sauf leurs intérêts, leur bien-être, leur sécurité et leurs bénéfices, et qui aujourd’hui, hypocritement, crient leur indignation face aux souffrances des enfants sahraouis de la Hamada, le plus dur et le plus inhospitalier des déserts.

Ceux qui, manquant « d’arguments » authentiques et crédibles, utilisent maintenant les enfants sahraouis comme un « nouvel argument » pour essayer de faire fléchir le Peuple sahraoui et le faire renoncer à ses légitimes et inaliénables droits reconnus depuis 1960 par l’ONU, la OUA/UA et la Communauté Internationale, sans même mentionner les coupables, responsables de la tragédie endurée par un Peuple agressé et massacré, une tragédie que l’on se plait à déguiser sous l’euphémisme de statu quo.

Ceux qui n’ont apporté aucune aide pour créer une seule école ou collège, ou envoyer un seul professeur de langue espagnole (ou de quelqu’autre matière) pour préserver la langue de Cervantès dans les campements tourmentés de réfugiés sahraouis, unique peuple arabe qui maintient l’espagnol comme langue officielle de l’État.

Ceux qui crient au scandale – c’est du moins ce qu’ils veulent nous faire croire – face à l’énorme souffrance de ce Peuple si généreux, hospitalier et reconnaissant, lequel a démontré jusqu’à satiété sa patience et son désir d’obtenir la paix.

Ceux qui n’ont jamais donné un seul euro pour alimenter le Peuple sahraoui si affaibli (la faim étant devenue une arme militaire et politique) et qui n’ont jamais collé un autocollant, ni distribué un manifeste de dénonciation de ce statu quo ou de soutien à la Cause sahraouie et qui prêtent leur voix si généreusement aux désirs du Makhzen.

Ceux qui ont gardé ou ont fait garder silence, face aux abus et à la violation continue des Droits de l’Homme par les autorités marocaines, dans les Territoires Occupés du Sahara Occidental.

Ceux qui refusent d’octroyer un visa aux dirigeants sahraouis, pour les empêcher d’assister à la Conférence Internationale des Juristes pour le Sahara à Las Palmas dans les Grandes Canaries, afin ne pas déplaire au régime alaouite ou simplement pour « exécuter les ordres » d’un supérieur.

Ceux qui entassent dans le tiroir d’une Rédaction ou jettent directement à la corbeille, les nombreuses lettres et écrits des lecteurs ou citoyens indignés face à la situation, qui se taisent ou louvoient sur des affaires qui intéressent vraiment l’opinion publique et qui n’ont pas le courage de rechercher la vérité et de la proclamer, telle quelle, aux quatre vents.

Ceux qui, pour s’éviter des problèmes, ont choisi de se soumettre au diktat du Makhzen, du Gouvernement ultra et néo-con de l’Empire et de leurs raffinés et élitistes alliés français.

Ceux qui ont accepté sans répliquer, un ensemble d’artifices de l’envahisseur-génocide-occupant illégal, pour empêcher la décolonisation de la dernière colonie en Afrique, en utilisant le Peuple sahraoui comme monnaie d’échange et en faisant de bonnes affaires à ses dépens et dans son dos.

Ceux qui veulent faire croire que la situation des plus petits, chassés de leur terre les affligent, et qui n’ont pas ouvert leur bouche depuis-trente-trois ans pour dénoncer les atrocités commises par les responsables marocains.

Ceux qui prétendent tromper l’opinion publique disant ou insinuant que le Front POLISARIO est responsable de cette désastreuse situation, alors que pendant trente ans, c’est précisément le Front qui a protégé son Peuple,dénoncé la situation à la communauté internationale construit un État dans l’exil, une société libre et démocratique et a infatigablement recherché une solution légitime, digne et durable conformément aux principes les plus élémentaires de la légalité internationale.

Ceux qui trompent le Peuple marocain et détournent l’attention de ses réels intérêts, de la cause et de l’origine de ses véritables problèmes, l’enflammant et lui faisant croire que le Sahara lui appartient, à l’encontre de toutes les résolutions et de tous les rapports des instances internationales.

Ceux qui veulent nous faire croire que le Front POLISARIO, – mouvement de libération nationale – doit également s'occuper (en plus de cela!) de « démocratiser » le difficilement qualifiable régime politique marocain – contreviennent, comme le fait depuis toujours la CIA & CO,  au principe international de non ingérence dans les affaires internes d’autres pays, en se taisant sur la manière dont le régime alaouite traite ceux qui osent clamer la justice et la liberté pour leur Peuple, que ce soit le peuple sahraoui ou marocain. Cette responsabilité, qui devrait peut-être incomber aux instances internationales et aux grandes puissances, est laissée en cadeau au Front POLISARIO !

Ceux qui évitent de proposer une solution semblable à celle appliquée lors de la décolonisation du Timor Oriental, l’ancienne colonie portugaise envahie par l’Indonésie et qui est aujourd’hui une nation libre, indépendante et souveraine grâce à la si douloureuse lutte du Peuple timorais et à la correction des “erreurs” du passé de la métropole, le Portugal. Il est absolument incompréhensible que les dirigeants portugais refusent aujourd’hui de traiter de la même manière le Sahara Occidental, même si cela est également « compréhensible » si l’on tient en compte la photo des Açores.

Ceux qui appliquent le chapitre VII de la Charte des nations Unies au cas du Koweït ou à celui des bateaux pirates dans l’Océan Indien et refusent d’appliquer ces mêmes dispositions légales internationales aux pirates du Makhzen, pour exiger et obliger le Maroc, premièrement, à battre en retraite de la colonie envahie, occupée illégalement et illégitimement, sous le joug du sang et du feu, et, deuxièmement, à accepter immédiatement la célébration du référendum d’autodétermination mandaté par l’ONU (« MINURSO »), avec toutes les options ouvertes et toutes les garanties légales et démocratiques.

Ceux qui imposent l’indépendance du Kosovo, en ne respectant pas la légalité internationale et refusent à un Peuple la moindre possibilité d’y accéder et ce, malgré l'aval en terme de droits légaux, de la communauté internationale.

Tous ces hommes des cavernes, ignorants et réactionnaires appartenant à l’Espagne profonde, qui encore aujourd’hui, en plein XXIème siècle, osent culpabiliser le Peuple sahraoui de sa tragique situation « pour avoir décidé de son indépendance face aux Espagnols » et oublient l’histoire de tant de processus de décolonisation (un million de morts dans le cas de l’Algérie), avec leur typique « réaction réactionnaire » (contre l’Histoire) de métropolitains, croyant encore aujourd’hui, que les peuples colonisés doivent leur vie à la métropole.

Ceux qui, au lieu de faire un bon usage des instruments légaux adoptés par l’Humanité (comme le Chapitre VII de la Charte de l’ONU) pour la résolution pacifique et effective de « conflits » comme ceux du Sahara Occidental (cela s’est avéré si évident que les juristes lui ont attribué le nom de res ipsa loquitur, la chose parle d'elle-même), ceux qui prétendent nous berner en faisant asseoir à la même table de « négociation » deux parties dans une situation d’inégalité : l’une d’entre elle coupable, de toute évidence, (res ipsa loquitur), toute-puissante, armée jusqu’aux dents et se retrouvant devant l’occupation déjà accomplie et financée, l’autre se trouvant sans aucune défense ayant pour seules armes les forces de la raison, la légalité internationale, l’expérience historique de toutes les décolonisation et l’immense soutien de la société civile et du mouvement international de solidarité avec la Cause du Peuple Sahraoui.

Tous ceux-là, qui n'ont rien fait et ont agit à l'encontre de ce peuple, en tant qu'insignifiant citoyen du monde, en mon nom propre et sous ma responsabilité exclusive, je les accuse et les appelle tout simplement: hypocrites.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme

Traduit par Mohamed X., révisé par Regina Caillat-Grenier, Tlaxcala

 

To those who, for so long, have silenced the legitimate claims of the Sahrawi people and their deep cries of anguish and pain.

 

To those who have systematically kept silent about the atrocities committed by the Moroccan Makhzen civil, military and religious hierarchy against the Sahrawi people.

 

To those who looked away or silenced the rousing cries of the Spanish nation in support of their Sahrawian brothers and sisters.

 

To those who hastily signed shady alliances with a corrupt, criminal, colonial imperialist and genocidal regime.

 

 

To those who included the Western Sahara and its native population in the French-American neocon “pensée unique” package.

 

To those who tried to “encapsulate the Saharan conflict” in order to dedicate their time to more profitable affairs.

 

To those who advised on and financed the construction and arming of the largest military wall of our times and the widespread land-mining of Sahrawi territory.

 

To those who came to agreements with the fatuous and irredentist Moroccan Government in order to pillage the natural resources of the Western Sahara.

 

 

To those who, in sinister offices and governmental cabinets, coldly laid plans for the ignominious Green March and the infamous, illegal, immoral and politically suicidal Tripartite Agreement of Madrid in 1975.

 

To those who, when it suited them, publicly supported the Sahrawi people, encouraged them in their fight against the invaders and assured them that their “Party” would be with them until the final victory, and who then forgot them and abandoned them to the claws of a criminal regime and its “Africom” allies.

 

 

To those who oversaw the “model” Spanish Democratic Transition and then overlooked historic memory, renouncing the possibility of annulling the Tripartite Agreement signed during Franco’s defamed regime and of recognising the Sahrawi Arab Democratic Republic (SADR) as an independent, sovereign Constitutional State, free of executioners, pillagers and criminals.

 

Those who kept silent on the genocidal  the massacre of the Saharawi people, strafed and bombed when it was fleeing with  napalm, white phosphorus and cluster bombs from planes manufactured in ‘democratic’ States.

 

 

 

To those who give medals to suspected criminals, and treacherously and secretly sell or give arms to the Alaouite regime, violating the law and silencing the will of the immense majority of the Sahrawi people.

 

 

To those who so quickly forgot that the Sahrawi solidarity movement represented what was “the noblest and best” of Spanish society, in the worn-out words of the PSOE leader and ex-president of the Spanish Government, Felipe González.

 

To those who evade their historic, moral, legal and political responsibilities, who do not demand that international law is respected and applied, and who would give lessons on “morality in the Hamada”.

 

To those who, in spite of all their attempts to gloss over the reality of the situation and historic evidence, now recognise that Law and Justice are on the side of the Sahrawi people, but who twist and turn before what they call “political reality” (indulged and encouraged), that is, the rule of force, invasion and military occupation of Western Sahara, the illegal settlement of hundreds of thousands of foreign colonists, and the daily fierce and systematic repression of the Sahrawi civilian population.

 

 

To those who have tried, and continue trying by any means available, to brand the Polisario Front, and the most peace-loving and patient nation in the world, as “terrorists”.

 

To those who have tried to cheat and divide - through sophistry, silence and lies - the Sahrawi solidarity movement.

 

To those who have never had to sew on a button in the desert, whose only information comes from films viewed from the comfort of their metropolitan, bureaucratic armchairs, and have not suffered - or have forgotten - the hunger and thirst for Justice.

 

To those who have generously placed their disinformation resources at the service of the Makhzen spokespeople (mercenaries) and their imperial allies, denying voice or word to the defenders of Justice and International Law.

 

To those who demanded the resignation of James Baker, concealing and silencing the denunciation and testimony of experts in the matter, such as that of the American ex-ambassador, Frank Ruddy, among many others.

 

To those high-ranking officials heading MINURSO with the explicit brief to prevent the birth of a free, independent and genuine State south of the Moroccan border, and who have carried out their mission “with pleasure”.

 

 

To those for whom the life of a Sahrawian child, woman or elderly person has never been of any importance, whose only interest has been their own well-being, security, profits and personal interests, and who now protest hypocritically about the suffering of Sahrawian children in the Hamada, that hardest and most inhospitable of deserts.

 

To those who, lacking authentic or credible “arguments”, now make use of the Sahrawian children as a new “argument” in order to break the will of the Sahrawi people and force them to renounce their legitimate and inalienable rights, recognised since 1960 by the UN, the OAU/AU and the International Community, without even mentioning those who are guilty of and responsible for the tragedy suffered by the attacked and massacred Sahrawi people, a tragedy which is concealed behind the euphemism status quo.

 

To those who have not contributed a single school or educational institution, not even one single Spanish teacher (or of any other subject) in order to preserve the native tongue of Cervantes in the tormented Sahrawi refugee camps, the only Arab nation to preserve Spanish as the official State language.

 

 

To those who are now tearing their hair out - or so they would have us believe - before the enormous suffering of this generous, hospitable and grateful nation, whose patience and desire for peace has been tested to the limit.

 

To those who have never contributed a single euro in order to feed the impoverished Sahrawi nation (using hunger as a military and political tool), nor stuck up a sticker, nor handed out a manifesto denouncing the status quo or supporting the Sahrawi cause, and who so generously lend their voices to the Makhzen cause.

 

To those who have maintained a blessed silence, or caused it to be kept, regarding the outrages and permanent violations of Human Rights on the part of the Moroccan authorities, in the Occupied Territories of Western Sahara.

 

 

To those who deny visas to Sahrawi leaders with the aim of preventing them from attending the International Conference of Legal Experts for the Sahara in Las Palmas, Gran Canaria, so as not to offend the Alaouite regime, or simply "on orders" from above.

 

To those who put the innumerable letters they receive from readers and citizens indignant about the situation, in a bottomless drawer or throw them directly into the wastepaper bin, silencing or twisting those questions which really matter to public opinion, lacking the courage to seek the truth and proclaim it, as it is, to the four winds.

 

To those who, in order to avoid problems for themselves, have chosen to submit to the diktat of the Makhzen, of the ultra neocon Government of the Empire, and its elitist and sophisticated French allies.

 

To those who validate, or accept without question, the entire battery of the illegal, genocidal, occupying invader’s wiles in order to prevent the decolonisation of the last African colony, using the Sahrawi nation as a negotiating tool, conducting business behind its back and to its cost.

 

 

To those who pretend to suffer on behalf of this nation’s youngest members who have been expelled from their land, but have spent thirty three years without breathing a word about the atrocities committed by the Moroccan authorities.

 

To those who have tried to fool public opinion by saying or insinuating that the Polisario Front is responsible for the dreadful situation, when it is precisely the Front which has spent more than thirty years protecting their nation, denouncing the situation to the international community, building a State in exile, a free and democratic society, and ceaselessly searching for a legitimate, dignified and lasting solution in accordance with the most fundamental principles of International law.

 

 

To those who trick the Moroccan nation and divert their attention away from their real issues and from the causes and origins of their real problems, inflaming them and making them believe that the Sahara belongs to them, in contrary to all international resolutions and reports.

 

To those who would have us believe that the Polisario Front - an international liberation movement - should concern itself with “democratising” the difficult-to-classify Moroccan political regime, contravening (as has the CIA, throughout their history) the internationally recognised principle of not interfering in the internal affairs of other countries, and avoiding any mention of how the Alaouite regime “treats” those, be they Sahrawi or Moroccan, who dare ask for justice and freedom for their people.  This responsibility, which if at concerns anyone at all, concerns the international community and the great political powers, they give as if it were a gift to the Polisario Front!

 

 

To those who avoid suggesting a solution similar to that applied to the decolonisation of East Timor, the erstwhile colony of Portugal invaded by Indonesia and now a free, independent and sovereign nation thanks to the painful struggle of the Timor nation and the correction of Portugal’s former mistakes.  It is incoherent, absolutely incoherent, that Portuguese leaders today refuse to approach the Western Sahara problem in the same way, but entirely “comprehensible”, given the Azores photograph.

 

 

To those who applied chapter VII of the United Nations Charter to the case of Kuwait, or to the pirate ships of the Indian Ocean, but refuse to apply the same international legal provisions to the Makhzen pirates, demanding and obliging the Moroccan Government to leave their colony, invaded and illegally occupied with blood and arms, and to give its immediate consent to the referendum on self-determination ordered by the UN (“MINURSO”), leaving all options open and with legal, democratic guarantees.

 

 

To those who imposed the independence of Kosovo, regardless of international law, and deny even the possibility of this option to a nation which has the legal support of the international community.

 

To the ignorant and reactionary cave-dwellers of traditional Spain who, even today in the 21st century, dare to blame the Sahrawi nation for its tragic situation, because they “wanted to gain independence from Spain”, ignoring the history of so many decolonisation processes (a million dead in the case of Algeria) and the typical “reactionary reaction” of the metropolis; and who still believe, even today, that the colonised nations owe their lives to the metropolis.

 

 

To those who, instead of making good use of the legal instruments available to Humanity (such as Chapter VII of the UN Charter) in order to bring about a peaceful and effective solution to “conflicts” such as that in Western Sahara (so obvious that legal experts classify it as res ipsa loquitur, it speaks for itself), would have us swallow the farce of sitting two absolutely unequal parties around a "negotiation" table: one party obviously responsible (res ipsa loquitur), arrogant, armed to the teeth and with their occupation accomplished and financed, and the other, absolutely helpless and unprotected, whose only arms are to have right and international law on their side, the historic experience of all decolonisation processes, and the overwhelming support of society and of the International solidarity movement in favour of the Sahrawi people’s cause.

 

To all of these, this insignificant world citizen, entirely in his own name and accepting all personal responsibility, levels the accusation of action or omission, and calls them hypocrites.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme

Translated by Faitma Y., revised by Mary Rizzo, Tlaxcala

  Alle, die so lange die legitimen Gründe des sahrauischen Volkes und seinen tiefen Schrei der Angst und des Schmerzes verschwiegen.

Alle, die systematisch die Greuel der zivilen, militärischen und religiösen Hierarchie der marokkanischen Regierung gegen das sahrauische Volk verschwiegen.

Alle, die von der Klage der Empörung des spanischen Volkes zur Unterstützung ihrer sahrauischen Schwestern und Brüder ablenkten und sie zum Schweigen brachten.

Alle, die die finsteren Allianzen mit einem korrupten, kriminellen, kolonial-imperialistischen und völkermordenden Regime planten.

Alle, die die Westsahara und ihre autochthone Bevölkerung in das „Paket“ des eindimensionalen und neokonservativen französisch-US-amerikanischen Denkens einschlossen.

Alle, die vorgaben, „den Konflikt in der Sahara einzukapseln“, um sich ganz anderen, lohnenderen Angelegenheiten zuzuwenden.

Alle, die die Konstruktion und Ausrüstung der größten militärischen Mauer unserer Zeit und die ungeheure Verminung des sahrauischen Territoriums mit Ratschlägen unterstützten und finanzierten.

Alle, die mit der aufgeblasenen und irredentistischen marokkanischen Regierung zur Ausplünderung der Bodenschätze der Westsahara Verträge abschlossen.

Alle, die kaltblütig von ihren unheilvollen Büros und Kabinetten aus den schmachvollen „grünen Marsch“ und die infamen, illegalen, unmoralischen und politischen Selbstmord verübenden Dreierpakt-Verträge 1975 von Madrid  planten.

Alle, die, wenn es ihnen passte, dem sahrauischen Volk öffentlich Recht gaben, es in seinem Kampf gegen den Invasor ermutigten und ihm versicherten, dass „ihre Partei“ ihnen bis zum endgültigen Sieg beistehen würde und es danach vergaßen und es in den Krallen eines kriminellen Regimes und ihren „Africom“-Verbündeten allein ließen.

Alle, die den „modellhaften“ spanischen Übergang zur Demokratie betrieben und die historische Erinnerung und deren Gedenken vergaßen, darauf verzichteten die Dreierpakt-Verträge des so geschmähten Franco Regimes zu annullieren und die Arabisch-

Demokratische Sahrauische Republik als einen unabhängigen, souveränen und von Henkern, Ausplünderern und Kriminellen freien Rechtsstaat anzuerkennen.

Alle, die das völkermordende Massaker an dem sahrauischen Volk verschwiegen, das auf seiner Flucht mit Napalm, weißem Phosphor und Streubomben von in den „demokratischen“ Staaten fabrizierten Flugzeugen aus beschossen und bombardiert wurde.

Alle, die mutmaßliche Kriminelle auszeichneten und dem alauitischen Regime mit aller Natürlichkeit und Heimtücke Waffen verkaufen und verschenken und damit die Legalität verletzten und den Willen der größten Mehrheit des spanischen Volkes stillschweigend übergingen.

Alle, die so bald vergaßen, dass die Solidaritätsbewegung mit dem sahrauischen Volk „das nobelste und beste“ der spanischen Gesellschaft ist, laut der längst umsonst gesprochenen Worte des Parteiführers der PSOE und ehemaligen Präsidenten der spanischen Regierung, Herrn Felipe González.

Alle, die der historischen, moralischen, legalen und politischen Verantwortung aus dem Weg gehen, nicht die Achtung und entschiedene Anwendung der internationalen Legalität verlangen und Lektionen der „Moral in der Hamada“ geben wollen.

Alle, die trotz ihrer ganzen Versuche, die realen Tatsachen und die historische Wahrheit beiseite zu schieben, jetzt anerkennen, dass das Gesetz und die Gerechtigkeit auf der Seite des sahrauischen Volkes ist, aber immer wieder der von ihnen sogenannten (launischen und begünstigten) „politischen Realität“ nachgeben, was nichts anderes ist, als das Imperium der Stärke, die Invasion und Militärbesatzung der Westsahara, die illegale Besiedlung von hunderttausenden fremder Siedler, die grausame und systematische alltägliche Repression gegen die sahrauische Zivilbevölkerung.

Alle, die in allen Formen und auf alle Art und Weise versuchten und weiterhin versuchen, die Frente POLISARIO und das friedlichste und geduldigste Volk der Welt als „terroristisch“ zu bezeichnen.

Alle, die – mit List, Verschweigens und Lügen – die Solidaritätsbewegung mit dem sahrauischen Volk zu betrügen und zu spalten versuchten.

Alle, die niemals einen Knopf in der Wüste annähen konnten, was sie nur in den Filmen von ihrem bequemen Bürokratensessel der Metropole aus kennen und keinen Hunger und Durst nach Gerechtigkeit erlitten – oder es vergessen haben.

Alle, die großzügig ihre Desinformationsmedien  in den Dienst der marokkanischen Stimmungsmacher und ihren imperialistischen Verbündeten stellten (Söldner), aber Stimme und Wort den Verteidigern der Gerechtigkeit und der internationalen Legalität verweigern.

Alle, die die Demission James Bakers erzwangen und die Anklagen und Zeugnisse der mit der Materie vertrauten Persönlichkeiten, wie dem ehemaligen US-Botschafter Frank Ruddy und so vielen anderen, verheimlichten und verschwiegen.

Jene hohen Funktionäre an der Spitze der MINURSO mit der ausschließlichen Mission, die Entstehung eines eigenen, freien und unabhängigen Staates im Süden der Grenze Marokkos zu verhindern und die eine solche Mission „mit Vergnügen“ erfüllten.

Jene, denen niemals das Leben eines sahrauischen Kindes, das von Frauen, alten Menschen, noch von sonst irgend etwas wichtig war, außer ihrer Interessen, ihres Wohlstandes, ihrer Sicherheit und ihrer Gewinne und die jetzt scheinheilig über das Leiden der sahrauischen Kinder in der Hamada, der härtesten und unwirtlichsten Wüsten, jammern.

Alle, die jetzt aufgrund ihrer fehlenden, glaubhaften „Argumente“ die sahrauischen Kinder als „neues Argument“ benutzen, um das sahrauische Volk nachgiebig zu machen und zur Aufgabe ihrer legitimen und unveräußerlichen Rechte zu bringen, die seit 1960 von der UNO, der OAU/UA und der internationalen Gemeinschaft anerkannt sind, ohne wenigstens die Schuldigen, Verantwortlichen und Urheber der herbeigeführten Tragödie, die ausschließlich vom angegriffenen und massakrierten Volk erlitten wurde und die sie gerne unter dem Euphemismus Status quo verbergen, zu erwähnen.

Alle, die weder zu einer Schule, oder zu einem Gymnasium, noch für einen Spanischlehrer (oder sonst etwas) zur Bewahrung der Sprache von Cervantes in den gepeinigten sahrauischn Flüchtlingslagern, dem einzigen arabischen Volk, das die spanische Sprache als offizielle Staatssprache aufrechterhält, etwas beisteuerten.

Alle, die laut Wehklagen – wie sie uns weismachen möchten – angesichts des riesigen Leids dieses so großzügigen, gastfreundlichen und dankbaren Volkes, dessen Geduld und Sehnsucht nach Frieden bis an die Grenzen der Erschöpfung bewiesen sind.

Alle, die niemals einen Euro zur Ernährung des verarmten sahrauischen Volkes (der Benutzung von Hunger als militärische und politische Waffe) beitrugen, noch einen Aufkleber anklebten , ein Flugblatt zur Anklage dieses Status Quo oder zur Unterstützung der sahrauischen Sache verteilten und ihre Stimme so großzügig den Wünschen der marokkanischen Regierung verleihen.

Alle, die ein einfältiges Schweigen über die Ausschreitungen und dauernden Menschenrechtsverletzungen durch die marokkanischen Behörden in den besetzten Gebieten der Westsahara wahrten und wahren.

Alle, die den sahrauischen führenden Leitern Visa mit dem Ziel verweigern, ihre Teilnahme an der internationalen Konferenz der Juristen für die Sahara in Las Palmas auf Gran Canaria zu verhindern und um das Alauitenregime nicht zu verärgern oder einfach, um „Befehle von oben auszuführen“.

Alle, die in der Redaktionsschublade die unzähligen Briefe und Schreiben von Lesern, oder über die Situation, dem Verschweigen, der Verdrehung der die öffentliche Meinung wirklich interessierenden Fragen, entrüsteter Bürger anhäufen, oder sofort in den Papierkorb werfen und nicht den Mut aufbringen, die Wahrheit herauszufinden und sie so zu verbreiten.

Alle, die sich, um Schwierigkeiten zu verhindern, darauf setzten, sich dem „Diktat“ der marokkanischen Regierung, der ultra- und neokoservativen Regierung des Imperiums und ihrer elitären und raffinierten französischen Alliierten, unterwerfen.

Die sich der ganzen Batterie des Betrugs des völkermordenden Invasors und illegalen Besatzers bedienten oder sie ohne Widerspruch akzeptierten, um die Entkolonialisierung der letzten Kolonie in Afrika zu verhindern, das sahrauische Volk als Tauschobjekt benutzen und gute Geschäfte an ihrer Küste und hinter ihrem Rücken machen.

Die jetzt vorgeben, die Situation der Kleinsten dieses aus ihrem Land ausgewiesenen Volkes schmerzte sie und 33 Jahre lang nichts sagten, um die Greuel der Verantwortlichen Marokkaner anzuklagen.

Die die öffentliche Meinung betrügen wollen, indem sie sagen oder unterstellen, dass die Frente POLISARIO die Verantwortliche dieser jammervollen Situation sei, obwohl es genau die Frente ist, die seit mehr als dreißig Jahren ihr Volk beschützt, die Situation vor der internationalen Gemeinschaft anklagt, im Exil einen Staat, eine freie und demokratische Gesellschaft aufbaut und unentwegt eine legitime, würdige und dauernde Lösung auf den elementarsten Prinzipien der internationalen Legalität sucht.

Die das marokkanische Volk betrügen  und ihre Aufmerksamkeit von ihren wahren Interessen, von der Ursache und dem Ursprung ihrer wahren Probleme ablenkte, es entflammte und glauben machte, dass die Sahara ihnen, entgegen aller Resolutionen und Urteile der internationalen Instanzen, gehört.

Die uns glauben machen wollen, dass die Frente POLISARIO – die nationale Befreiungsbewegung – sich außerdem (!!!) auch darum kümmern müsste, das schwer zu qualifizierende politische marokkanische Regime zu „demokratisieren“, somit dem international anerkannten Prinzip widersprechend – wie es historisch die CIA & Co. immer machten - , sich nicht in die internen Angelegenheiten anderer Länder einzumischen und sie – die es so erträumen – umgehen so zu erwähnen, wie sich das alauitische Regime gegen jene verhält, die es wagen, Gerechtigkeit und Freiheit für ihr Volk zu fordern, sei es das sahrauische oder das marokkanische. Diese Verantwortung müsste auf alle Fälle bei den internationalen Instanzen und den Großmächten liegen und sie überlassen es obendrein der Frente POLISARIO!

Die es umgehen, eine ähnliche Lösung wie für die Entkolonialisierung  von Osttimor aufzuwerfen, der früheren von Indonesien überfallenen portugiesischen Kolonie, die heute eine freie, unabhängige und souveräne Nation ist, dank des so schmerzlichen Kampfes des Volkes von Osttimor und der Korrektur der vergangenen Fehler der Metropole Portugal. Unzusammenhängend, absolut unzusammenhängend, dass es die portugiesischen Staatsführer heute vermeiden, die Westsahara auf die gleiche Weise zu behandeln; aber „verständlich“, wenn man das Foto auf den Azoren im Kopf behält.

Die das VII. Kapitel der Charta der Vereinten Nationen auf den Fall von Kuwait oder auf die Piratenschiffe im Indischen Ozean anwenden und sich weigern, die gleichen internationalen legalen Bestimmungen auf die Piraten der marokkanischen Regierung anzuwenden, sie zu verpflichten und von ihr zu fordern, sich aus der überfallenen und illegal und illegitim, blutig mit Waffengewalt,  besetzten  Kolonie zurückzuziehen und sofort die Abhaltung des von der UNO („MINURSO“) angeordneten Referendums über die Selbstbestimmung, mit allen offenen Möglichkeiten und allen legalen und demokratischen Garantien, zuzulassen.

Die die Unabhängigkeit des Kosovo ohne internationale Legalität durchsetzen und die Möglichkeit dieser Option einem Volk verweigern, das alle legalen Bürgschaften der internationalen Gemeinschaft hat.

Die Rückständigen, Ignoranten und Reaktionäre des ehrfürchtigen Spaniens, die sich heute im 21. Jahrhundert immer noch trauen, die Schuld seiner tragischen Situation dem sahrauischen Volk, „weil es von den Spaniern unabhängig sein wollte“, zu geben und dabei die Geschichte von so vielen Entkolonialisationsprozessen (eine Million Tote im Fall von Algerien) und die typische „reaktionäre Reaktion“ (gegen die Geschichte) der Metropole ignorieren; sie glauben heute noch, dass die kolonisierten Völker der Metropole das Leben verdanken.

Alle, die anstatt sich der internationalen Instrumente, die sich die Menschheit zur friedlichen und effektiven Lösung von „Konflikten“, wie dem der Westsahara,  geschaffen hat (wie das Kapitel VII der UNO-Charta) zu bedienen (so klar, dass ihn die Juristen als „res ipsa  loquitur“, die Sache spricht für sich selbst, bezeichnen), sollen wir die Farce schlucken, beide absolut ungleichen Teile an einen „Verhandlungstisch“ zu setzen: Einer, eindeutig schuldig („res ipsa loquitur“), anmaßend, bis zu den Zähnen bewaffnet und die Besetzung vollzogen und finanziert; und der andere Teil absolut wehr- und schutzlos, mit den einzigen Waffen der Kraft der Vernunft, der internationalen Legalität, der historischen Erfahrung aller Entkolonialisierungen und der riesigen Unterstützung der Zivilgesellschaft und der internationalen Solidaritätsbewegung mit der Sache des sahrauischen Volkes.

 

All diese klagt dieser unbedeutende Weltenbürger ausschließlich in seinem eigenen Namen und unter seiner exklusiven Verantwortlichkeit der Tat oder der Unterlassung an und nennt sie schlicht und einfach Heuchler.

 

Luis Portillo Pasqual del Riquelme

Übersetzt von Isolda Bohler, Tlaxcala

 

 

 

Os que durante tanto tempo silenciaram as legítimas razões do Povo sarauí e o seu profundo grito de angústia e de dor.

 

Os que sistematicamente silenciaram as atrocidades da hierarquia civil, militar e religiosa do Makhzen marroquino contra o Povo sarauí.

 

Os que desviaram e abafaram o clamor sublevado do Povo espanhol em apoio dos seus irmãos sarauís.

 

Os que forjaram obscuras alianças com um regime corrupto, criminoso, colonial-imperialista e genocida.

 

Os que incluíram o Sara Ocidental e a sua população autóctone no “pacote” do pensamento único e neocon franco-estadounidense.

 

Os que pretenderam “encapsular o conflito do Sara” para poder entregar-se totalmente a outros assuntos mais rentáveis.

 

Os que assessoraram e financiaram a construção e armamento do maior Muro militar da nossa Era e a ingente minagem do território sarauí.

 

Os que estabeleceram acordos com o fátuo e irredentista Governo marroquino para espoliar as riquezas naturais do Sara Ocidental.

 

Os que planearam friamente, a partir de sinistros despachos e gabinetes, a ignominiosa Marcha Verde e os infames, ilegais, imorais e politicamente suicidas Acordos Tripartidos de Madrid de 1975.

 

Os que, quando lhes conveio, deram publicamente a razão ao Povo sarauí, o alentaram na sua luta contra o invasor e lhe asseguraram que “o seu Partido” estaria com eles até à vitória final; e, depois, o esqueceram e abandonaram nas garras de um regime criminoso e seus aliados “africom”.

 

Os que geriram a “exemplar” Transição espanhola para a Democracia e esqueceram a memória histórica, renunciando à anulação dos Acordos Tripartidos do tão insultado regime franquista e o reconhecimento da República Árabe Sarauí Democrática (RASD) como Estado de Direito, independente, soberano e livre de verdugos, espoliadores e criminosos.

 

Os que silenciaram o massacre genocida do Povo sarauí, metralhado na sua fuga e bombardeado com napalm, fósforo branco e bombas de fragmentação, a partir de aviões fabricados em Estados “democráticos”.

 

Os que condecoram presumíveis criminosos e vendem e oferecem armamento ao regime alauita, com soturnidade e aleivosia, violando a legalidade e a vontade silenciada da imensa maioria do Povo espanhol.

 

Os que tão rapidamente esqueceram que o movimento solidário com o Povo sarauí é “o mais nobre e o melhor” que tem a sociedade espanhola, em palavras já gastas do líder do PSOE e ex presidente do Governo de Espanha, Sr. Felipe González.

 

Os que eludem as suas responsabilidades históricas, morais, legais e políticas, não exigem o respeito e a aplicação terminante da legalidade internacional, e pretendem dar lições de “moral na Hamada”.

 

Os que, apesar de todas as suas tentativas de escamotear a realidade dos factos e a verdade histórica, reconhecem agora que a Lei e a Justiça está do lado do Povo sarauí, mas se submetem uma e outra vez perante o que eles denominam “realidade política” (consentida e fomentada), isto é, o império da força, a invasão e ocupação militar do Sara Ocidental, a instalação ilegal de centenas de milhares de colonos estrangeiros, a feroz e sistemática repressão quotidiana contra a população civil sarauí.

 

Os que tentaram e continuam a tentar, de qualquer forma e feitio, rotular de “terrorista” a Frente POLISÁRIO e o mais pacífico e paciente dos povos do Mundo.

 

Os que tentaram enganar e dividir –com argúcias, silêncios e mentiras- o movimento de solidariedade com o Povo sarauí.

 

Os que jamais souberam como coser um botão no deserto, o qual apenas conhecem das películas visionadas no seu cómodo cadeirão de burocratas metropolitanos, e não padeceram –ou já o esqueceram- de fome e sede de Justiça.

 

Os que generosamente colocaram os seus meios de desinformação ao serviço dos porta-vozes makhzenários (mercenários) e seus aliados imperiais, negando a voz e a palavra aos defensores da Justiça e da Legalidade internacional.

 

Os que obrigaram à demissão de James Baker e ocultaram e silenciaram as denúncias e testemunhos de autoridades na matéria, como os do ex embaixador dos EUA, Frank Ruddy, e tantos outros.

 

Aqueles altos funcionários colocados à frente da MINURSO com a explícita missão de impedir o nascimento de um Estado genuíno, livre e independente ao Sul da fronteira de Marrocos, e que cumpriram tal missão “com muito gosto”.

 

Aqueles a quem jamais importou a vida de uma criança sarauí, nem de mulheres, idosos, nem nada de nada, salvo os seus interesses, o seu bem-estar, a sua segurança e os seus benefícios, e que agora clamam, hipocritamente, pelo padecimento de crianças sarauís no Hamada, o mais duro e inóspito dos desertos.

 

Os que, carecendo já de “argumentos” autênticos e credíveis, utilizam agora as crianças sarauís como “novo argumento” para tentar vergar o Povo sarauí e fazê-lo renunciar os seus legítimos e inalienáveis direitos, reconhecidos desde 1960 pela ONU, pela OUA/UA e pela Comunidade Internacional, sem sequer mencionar os culpados, responsáveis e causadores da tragédia ocasionada, sofrida exclusivamente pelo Povo agredido e massacrado, tragédia a qual gostam de disfarçar com o eufemismo de status quo.

 

Os que não trouxeram nem uma única escola ou instituto de ensino, nem sequer um mísero professor de língua espanhola (ou de qualquer outra coisa) para preservar o idioma de Cervantes nos atormentados acampamentos dos refugiados sarauí, único Povo árabe que mantém o espanhol como língua oficial do Estado.

 

Os que agora se esfarrapam –assim nos querem fazer crer- perante o enorme sofrimento desse Povo tão generoso, hospitaleiro e agradecido, e cuja paciência e ânsias de paz foram demonstradas até aos limites da extenuação.

 

Os que jamais trouxeram um euro para alimentar o depauperado Povo sarauí (a utilização da fome como arma militar e política), nem colaram nenhum auto-colante, nem repartiram um manifesto de denúncia desse status quo ou de apoio à Causa Sarauí, e tão generosamente emprestam a sua voz aos desejos do Makhzen.

 

Os que mantiveram, e fizeram manter, um bendito silêncio perante os desmandos e a permanente violação dos Direitos Humanos, por parte das autoridades marroquinas, nos Territórios Ocupados do Sara Ocidental.

 

Os que negam o visto a dirigentes sarauís com a finalidade de os impedir de assistir à Conferência Internacional de Juristas pelo Sara, em Las Palmas de Gran Canaria, para não desagradar ao regime alauita ou simplesmente “cumprindo ordens” superiores.

 

Os que amontoam na gaveta da Redacção, ou atiram directamente para o lixo, as incontáveis cartas e escritos dos leitores ou cidadãos indignados com a situação, o silêncio ou a tergiversação das questões que realmente importam para a opinião pública, e não têm a coragem de procurar a verdade e proclamá-la, tal qual ela é, aos quatro ventos.

 

Os que, para evitar problemas, optaram por submeter-se ao diktat do Makhzen, do Governo ultra e neocon do Império e dos seus elitistas e refinados aliados franceses.

 

Os que aproveitaram, ou aceitaram sem resmungar, toda a bateria de artimanhas do invasor-genocida-ocupante ilegal para impedir a descolonização da última colónia em África, utilizar o Povo sarauí como moeda de troca e fazer bons negócios à sua custa e nas suas costas.

 

Os que aparentam agora sentir pena pela situação dos mais pequenos desse Povo expulso da sua terra, e estão há trinta e três anos sem mexer os seus lábios para denunciar as atrocidades dos responsáveis marroquinos.

 

Os que pretendem enganar a opinião pública dizendo ou insinuando que a Frente POLISÁRIO é a responsável desta calamitosa situação, quando é precisamente a Frente que está há mais de três décadas a proteger o seu Povo, denunciando a situação perante a comunidade internacional, construindo um Estado no exílio, uma sociedade livre e democrática, e procurando incansavelmente uma solução legítima, digna e duradoura de acordo com os princípios mais elementares da legalidade internacional.

 

Os que enganam o Povo marroquino e desviam a sua atenção dos seus verdadeiros interesses e da causa e origem dos seus autênticos problemas, enaltecendo-o e fazendo-o acreditar que o Sara lhes pertence, contrariamente ao dito por todas as resoluções e ditames das instâncias internacionais.

 

Os que querem fazer-nos crer que a Frente POLISÁRIO –movimento de libertação nacional- deve ocupar-se também, ainda, de “democratizar” o dificilmente qualificável regime político marroquino, contrariando assim –como historicamente têm vindo a fazer a CIA & Co.- o princípio internacionalmente reconhecido de não ingerência nos assuntos internos de outros países e procurando não mencionar –os que assim sonham- como “trata” o regime alauita aqueles que ousam pedir justiça e liberdade para o seu Povo, quer seja o sarauí ou o marroquino. Esta responsabilidade, que incumbiria, se fosse o caso, a instâncias internacionais e às grandes potências, é deixada de gorjeta à Frente POLISÁRIO!

 

Os que evitam apresentar uma solução similar à aplicada para a descolonização de Timor Oriental, a outrora colónia portuguesa invadida pela Indonésia e hoje uma nação livre, independente e soberana graças à tão dolorosa luta do Povo timorense e à correcção dos erros anteriores da metrópole, Portugal. Incoerente, absolutamente incoerente, é que os dirigentes portugueses evitem hoje tratar do mesmo modo o Sara Ocidental; mas “compreensível”, tendo em conta a fotografia dos Açores.

 

Os que aplicam o capítulo VII da Carta das Nações Unidas ao caso do Kuwait ou ao dos barcos piratas no Índico e se negam a aplicar essas mesmas disposições legais internacionais aos piratas do Makhzen, exigindo e obrigando o Governo de Marrocos a retirar-se da colónia invadida e ocupada ilegal e ilegitimamente, a sangue e fogo, e a consentir de imediato a celebração do referendo de autodeterminação mandatado pela ONU (“MINURSO”), com todas as opções abertas e todas as garantias legais e democráticas.

 

Os que impõem a independência do Kosovo, à margem da legalidade internacional, e negam sequer a possibilidade dessa opção a um Povo que tem todos os avais legais da comunidade internacional.

 

Os cavernícolas, ignorantes e reaccionários da Espanha profunda que, ainda hoje, em pleno século XXI, se atrevem a culpar o próprio Povo sarauí da sua trágica situação “por ter querido ficar independente dos espanhóis”, ignorando a história de tantos processos de descolonização (um milhão de mortos no caso da Argélia) e a típica “reacção reaccionária” (contra a História) das metrópoles; e acreditando, ainda hoje, que os povos colonizados devem a vida à metrópole.

 

Os que, em vez de fazerem um bom uso dos instrumentos legais de que se dotou a Humanidade (como o Capítulo VII da Carta da ONU) para a resolução pacífica e efectiva de “conflitos” como o do Sara Ocidental (tão óbvio que os juristas o qualificam de “res ipsa loquitur”, a coisa fala por ela própria), pretendem fazer-nos engolir a farsa de sentar a uma mesa de “negociação” duas partes absolutamente desiguais: uma, a todas as luzes culpada (res ipsa loquitur), prepotente, armada até aos dentes e com a ocupação já consumada e financiada; e a outra, absolutamente inerme e desprotegida, com as únicas armas da força da razão, a legalidade internacional, a experiência histórica de todas as descolonizações e o imenso apoio da sociedade civil e do movimento internacional de solidariedade com a Causa do Povo Sarauí.

 

A todos eles, este insignificante cidadão do Mundo, exclusivamente no seu próprio nome e sob sua exclusiva responsabilidade, os acusa por acção ou por omissão, e lhes chama simplesmente hipócritas.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme

Traduzido por Alexandre Leite, Tlaxcala

Tutti quelli che per tanto tempo hanno messo a tacere le legittime ragioni del popolo saharawi e il suo profondo grido di angoscia e di dolore.

Tutti quelli che hanno messo sistematicamente a tacere le atrocità compiute dalla gerarchia civile, militare e religiosa marocchina contro il popolo saharawi. 

Tutti quelli che hanno ignorato o zittito il clamore sollevato dal Popolo spagnolo a sostegno dei suoi fratelli saharawi. 

Tutti quelli che si sono affrettati a stringere oscure alleanze con un regime corrotto, criminale, colonial-imperialista e genocida. 

Tutti quelli che hanno incluso il Sahara Occidentale e la sua popolazione autoctona nel “pacchetto” del pensiero unico neoconservatore franco-statunitense.

Tutti quelli che hanno preteso di “sigillare il conflitto del Sahara” per potersi dedicare completamente ad altri affari più redditizi.

Tutti quelli che hanno consigliato e finanziato la costruzione e l'armamento del più grande muro militare della nostra epoca e l'ingente posa di mine sul territorio saharawi.

Tutti quelli che hanno stretto accordi con il fatuo e irredentista Governo marocchino per saccheggiare le ricchezze naturali del Sahara Occidentale.

Tutti quelli che hanno pianificato freddamente, da sinistri uffici e gabinetti governativi, l'ignominiosa Marcia Verde e gli infami, illegali, immorali e politicamente suicidi Accordi Tripartiti di Madrid del 1975.

Tutti quelli che, quando è loro convenuto, hanno dato pubblicamente ragione al Popolo saharawi, l'hanno incoraggiato nella lotta contro l'invasore e gli hanno assicurato che il “suo Partito” gli sarebbe rimasto accanto fino alla vittoria finale; per poi dimenticarlo e abbandonarlo tra le grinfie di un regime criminale e dei suoi alleati “africom”.

Tutti quelli che hanno gestito la Transizione “modello” della Spagna alla Democrazia e hanno dimenticato la memoria storica, rinunciando ad annullare gli Accordi Tripartiti dell'infame regime franchista e a riconoscere la Repubblica Araba Democratica Saharawi (República Árabe Saharaui Democrática, RASD) come Stato di Diritto, indipendente, sovrano e libero dai boia, dagli sciacalli e dai criminali.

Tutti quelli che hanno messo a tacere il massacro genocida del Popolo saharawi, mitragliandolo mentre era in fuga e bombardandolo con il napalm, il fosforo bianco e le bombe a frammentazione sganciate da aerei fabbricati in Paesi “democratici”.

Tutti quelli che decorano di medaglie sospetti criminali e segretamente vendono e regalano armi al regime alawita, violentando la legalità e soffocando la volontà dell'immensa maggioranza del Popolo spagnolo.

Tutti quelli che hanno dimenticato così presto che il movimento solidale con il Popolo saharawi è “il migliore e il più nobile” della società spagnola, secondo le parole ormai logore del capo del PSOE ed ex presidente del Governo spagnolo, Felipe González.

Tutti quelli che eludono le proprie responsabilità storiche, morali, legali e politiche, non esigono il rispetto e l'applicazione del diritto internazionale e pretendono di dare lezioni di “morale nell'Hamada”.

Tutti quelli che, dopo i tentativi di eludere la realtà dei fatti e la verità storica, riconoscono adesso che la Legge e la Giustizia stanno dalla parte del Popolo saharawi, ma si inchinano ancora una volta davanti a ciò che chiamano “realtà politica” (consentita e incoraggiata) cioè alla legge della forza, dell'invasione e occupazione militare del Sahara Occidentale, dell'insediamento illegale di centinaia di migliaia di coloni stranieri, della feroce e sistematica repressione esercitata quotidianamente contro la popolazione civile saharawi.

Tutti quelli che hanno tentato e continuano a tentare, in ogni forma e maniera, a etichettare come “terrorista” il Fronte POLISARIO e il popolo più pacifico e paziente del mondo. 

Tutti quelli che hanno tentato di ingannare e di dividere – con sofismi, silenzi e menzogne – il movimento di solidarietà al Popolo saharawi.

Tutti quelli che non hanno mai saputo cucire un bottone nel deserto, che conoscono solo grazie a film visti dalle loro comode poltrone di burocrati cittadini e non hanno mai patito – o se ne sono dimenticati – la fame e la sete di Giustizia.

Tutti quelli che generosamente hanno posto i loro mezzi di disinformazione al servizio dei portavoce (mercenari) dell'élite Makhzen e dei suoi alleati imperiali, negando voce e parola ai difensori della Giustizia e della Legalità internazionale.

Tutti quelli che hanno costretto alle dimissioni James Baker e hanno occultato e zittito le denunce e le testimonianze degli esperti in materia, come quelle dell'ambasciatore statunitense Frank Ruddy e molti altri.

Tutti quegli alti funzionari messi a capo della MINURSO (United Nations Mission for the Referendum in Western Sahara, Missione delle Nazioni Unite per il Referendum nel Sahara Occidentale) con l'esplicito compito di impedire la nascita di un vero Stato libero e indipendente a Sud della frontiera del Marocco e che hanno svolto il loro incarico “molto volentieri”.

Tutti quelli ai quali non è mai importato della vita di un bambino o di una bambina saharawi, o di donne, o di anziani, e per i quali contano solo i propri interessi, il proprio benessere, la propria sicurezza e i propri benefici e che adesso protestano ipocritamente per le sofferenze dei bambini saharawi nell'Hamada, il più aspro e inospitale dei deserti.

Tutti quelli che, mancando ormai di “argomenti” reali e credibili, usano adesso i bambini saharawi come “nuovo argomento” per piegare la volontà del Popolo saharawi e costringerlo a rinunciare ai suoi diritti legittimi e inalienabili riconosciuti fin dal 1960 dall'ONU, dall'OUA/UA e dalla Comunità Internazionale, senza neanche menzionare i colpevoli, i responsabili della tragedia patita esclusivamente dal Popolo saharawi aggredito e massacrato, tragedia che ci si compiace di nascondere dietro l'eufemismo “status quo”.

Tutti quelli che non hanno contribuito a creare una sola scuola o istituto scolastico, né a mandare un solo misero professore di lingua spagnola (o di qualsiasi altra materia) per preservare la lingua di Cervantes nei tormentati campi profughi saharawi, unico Popolo arabo che conserva lo spagnolo come lingua ufficiale dello Stato.

Tutti quelli che adesso si disperano – così vogliono farci credere – davanti all'enorme sofferenza di questo Popolo tanto generoso, ospitale e riconoscente che ha dimostrato al limite dell'estenuazione la propria pazienza e il proprio desiderio di pace.

Tutti quelli che non hanno mai offerto un euro per sfamare l'impoverito Popolo saharawi (l'uso della fame come arma militare e politica), non hanno mai incollato un adesivo né distribuito un volantino di denuncia dello status quo o di sostegno alla causa saharawi, e tanto generosamente prestano la loro voce alla volontà dell'élite Makhzen.

Tutti quelli che hanno mantenuto, o fatto mantenere, il silenzio, un beato silenzio davanti agli abusi e alla violazione permanente dei Diritti Umani da parte delle autorità marocchine nei Territori Occupati del Sahara Occidentale.

Tutti quelli che negano il visto alle autorità saharawi per impedire loro di assistere alla Conferenza Internazionale dei Giuristi per il Sahara, a Las Palmas, Gran Canaria, per non contrariare il regime alawita o semplicemente “eseguendo gli ordini” dall'alto. 

Tutti quelli che seppelliscono in fondo a un cassetto della redazione o cestinano le innumerevoli lettere dei lettori e dei cittadini indignati per il silenzio e la tergiversazione con cui vengono trattati i problemi che realmente importano all'opinione pubblica, e non hanno il coraggio di cercare la verità e di proclamarla, tale e quale, apertamente.

Tutti quelli che per risparmiarsi problemi hanno scelto di sottomettersi al diktat del Makhzen, del Governo ultra-neocon dell'Impero e dei suoi elitisti e raffinati alleati francesi.

Tutti quelli che hanno sfruttato, o accettato senza protestare, gli artifici dell'invasore-genocida-occupante illegale per impedire la decolonizzazione dell'ultima colonia in Africa, utilizzare il Popolo saharawi come moneta di scambio e fare affari a sue spese e alle sue spalle.

Tutti quelli che fanno adesso mostra di dolersi per le condizioni dei più piccoli di questo Popolo cacciato dalla sua terra, ma hanno passato trentatré anni senza dire una sola parola per denunciare le atrocità dei responsabili marocchini.

Tutti quelli che pretendono di ingannare l'opinione pubblica dicendo o insinuando che il Fronte POLISARIO è responsabile di questa disastrosa situazione, quando invece è proprio il Fronte che da più di trent'anni protegge il suo Popolo, denunciando la situazione davanti alla comunità internazionale, fondando uno Stato nell'esilio, una società libera e democratica, e cercando instancabilmente una soluzione legittima, dignitosa e duratura in accordo con i principi più elementari del diritto internazionale.

Tutti quelli che ingannano il Popolo marocchino e lo distraggono dai suoi veri interessi e dalla causa e origine dei suoi veri problemi, istigandolo e facendogli credere che il Sahara gli appartiene, contro tutte le risoluzioni e le indicazioni della comunità internazionale.

Tutti quelli che vorrebbero farci credere che il Fronte POLISARIO – movimento di liberazione nazionale – deve occuparsi anche di “democratizzare” il difficilmente catalogabile regime politico marocchino, contravvenendo così – come hanno fatto storicamente CIA e compagni – al principio internazionalmente riconosciuto di non ingerenza nelle questioni interne di altri paesi ed evitando di dire come il regime alawita “tratta” chi osa chiedere giustizia e libertà per il proprio Popolo, sia esso saharawi o marocchino. Questa responsabilità, che semmai spetta alla comunità internazionale e alle grandi potenze, loro la assegnano al Fronte POLISARIO quasi fosse un dono!

Tutti quelli che evitano di suggerire una soluzione simile a quella applicata per la decolonizzazione di Timor Est, ex-colonia portoghese invasa dall'Indonesia e ora nazione libera, indipendente e sovrana grazie alla dolorosa lotta del Popolo timorese e alla correzione degli errori passati del Portogallo. È incoerente, assolutamente incoerente, che le autorità portoghesi si rifiutino oggi di trattare nello stesso modo il Sahara Occidentale; e tuttavia “comprensibile”, tenendo conto della fotografia delle Azzorre.

Tutti quelli che applicano il capitolo VII della Carta delle Nazioni al caso del Kuwait e alle navi pirata nell'Oceano Indiano e si rifiutano di applicare queste stesse disposizioni legali internazionali ai pirati del Makhzen, esigendo e obbligando il Governo del Marocco a ritirarsi dalla colonia invasa e occupata illegalmente e illegittimamente, con il sangue e con il fuoco, e a consentire subito lo svolgimento del referendum di autodeterminazione sancito dall'ONU (“MINURSO”), con tutte le opzioni aperte e tutte le garanzie di legalità e democrazia.

Tutti quelli che impongono l'indipendenza del Kosovo, senza alcun rispetto per il diritto internazionale, e negano la possibilità di questa opzione a un Popolo che gode dell'appoggio legale della comunità internazionale.

Tutti i cavernicoli, ignoranti e reazionari della Spagna profonda che ancora oggi, in pieno XXI secolo, si ostinano a incolpare lo stesso Popolo saharawi della sua tragica situazione “per avere voluto rendersi indipendente dagli spagnoli”, ignorando la storia di tanti processi di decolonizzazione (un milione di morti nel caso dell'Algeria) e la tipica “reazione reazionaria ” (contro la Storia) delle metropoli; e credendo, ancora oggi, che i popoli colonizzati debbano la loro vita alla metropoli.

Tutti quelli che, invece di fare buon uso degli strumenti legali dei quali si è dotata l'Umanità (come il Capitolo VII della Carta dell'ONU) per la risoluzione pacifica ed efficace di “conflitti” come quello del Sahara Occidentale (tanto ovvio che i giuristi lo qualificano con l'espressione “res ipsa loquitur”, la cosa parla da sé), vorrebbero che credessimo alla farsa del “negoziato” tra due parti che si trovano in una situazione di assoluta disparità: una è colpevole sotto tutti gli aspetti (res ipsa loquitur), prepotente, armata fino ai denti e con un'occupazione già consumata e finanziata; l'altra è assolutamente inerme e indifesa, con le sole armi della forza della ragione, del diritto internazionale, dell'esperienza storica di tutte le decolonizzazioni e dell'immenso appoggio della società civile e del movimento internazionale di solidarietà con la causa del Popolo saharawi.

Questo insignificante cittadino del Mondo, esclusivamente a proprio nome e sotto la propria esclusiva responsabilità accusa tutti costoro delle loro azioni o delle loro omissioni, e li chiama semplicemente ipocriti.

Luis Portillo Pasqual del Riquelme
Tradotto da Manuela Vittorelli, Tlaxcala 


01/01/2008
 
 
 IMPRIMIR ESTA PÁGINA IMPRIMIR ESTA PÁGINA 

 ENVIAR ESTA PÁGINA ENVIAR ESTA PÁGINA

 
VOLVERVOLVER 

 tlaxcala@tlaxcala.es

HORA DE PARÍS  5:18