En video: Documental "Estados Unidos, la conquista del Este" Luigino Bracci Miércoles, 11 de Feb de 2009
Este programa especial fue transmitido el sábado en la noche por VTV. Es un foro realizado en torno a un documental francés, que muestra evidencias contundentes del apoyo de varios organismos estadounidenses a las "revoluciones de colores" que afectaron Ucrania, Georgia, Serbia y Kirguistán, y que intentan afectar también a Bielorrusia, Rusia y Venezuela. Conozca los "Ricardos Sánchez", los "Yongos" y las "María Corinas" de la Europa Oriental y aprecie las similitudes.Érika Ortega Sanoja, periodista de Venezolana de Televisión, presentó este sábado el documental "Estados Unidos: La conquista del Este", que fue comentado en vivo por la abogada estadounidense e investigadora Eva Golinger y Romain Mingus, sociólogo francés radicado en Venezuela.
El documental se centra en los movimientos juveniles que derrocaron gobiernos en países como Georgia, Ucrania, Serbia, Kirguistán y otros antiguos países socialistas de la Europa del Este, y muestra como, en sitios donde los partidos políticos estaban desprestigiados y los movimientos estudiantiles, financiados por entes estadounidenses como la NED, USAID, Fondo Nacional para la Democracia, el Instituto Republicano Internacional, el Instituto Demócrata Internacional, Freedom House, etc., les dieron apoyo que permitió derrocar a sus gobiernos.
Golinger y Mingus establecieron los paralelos entre lo visto en el documental y lo que se vive actualmente en Venezuela, donde el movimiento estudiantil opositor se ha convertirdo en la punta de lanza de la oposición ante el fracaso de los partidos políticos.
El documental muestra la clara injerencia de Freedom House en países de Europa oriental; Freedom House está en Venezuela desde 2005, destacó Eva Golinger (Freedom House es una fundación conservadora estadoundense, que además actúa como "think tank" o creadora y divulgadora del pensamiento de derecha). Es financiada por el gobierno estadounidense y dice que busca "fortalecer la democracia" estableciéndose en países con gobiernos socialistas. Noam Chomski ha denunciado sus vínculos con la CIA.
Las entrevistas y opiniones las dan, en muchos casos, los propios injerencistas y quienes trabajan para ellos, y no dudan en reconocer que todo es un proyecto estadounidense. Muestran cómo jóvenes de Serbia iban a otros países, como Ucrania, para explicarles cómo ellos lograron su "revolución" y cómo los ucranianos podrían lograr la suya.
Explican los estudiantes: "Todos ya vieron Batman, Spiderman o Superman. Siempre hay un personaje que nadie ve, que controla la ciudad, que observa todo y está por todas partes. Es exactamente lo que tenemos que hacer, estar por todas partes y aterrorizar al poder". La simbología es importante, de allí que deben hacerse omnipresentes mostrando su símbolo en todos lados (sea el puño de Otpor, el color naranja en Ucrania o las manitos blancas en Venezuela).
Gene Sharp y su libro "De la dictadura a la democracia" se convierte en pieza central, que explica cómo influir en la policía para evitar la represión. Desde trucos sencillos como enviar niños con comida a los policías o entregarles flores, hasta el comunicarse a los mandos medios para negociar con ellos y pedirles que disuelvan los cinturones de seguridad a cambio de perdonarles en el gobierno posterior: todo forma parte de buscar la forma de debilitar el poder del gobierno establecido para derribarlo.
El millonario George Soros es otro de los financistas de estos movimientos.
El documental entrevista a Bob Helvey, quien pasó 30 años en el gobierno estadounidense y ayudó a formar la oposición en Birmania y Serbia y explica algunas de las técnicas usadas para debilidar a gobiernos inconvenientes para Estados Unidos. Henvey trabajaba en el momento de hacerse el documental, en una fundación del senador John McCain dedicada a "llevar la democracia" a países de Europa oriental. "Uno de nuestros programas es para incentivar a la gente a ir a votar", dijeron indicando que usaron conciertos de rock para incentivar a la juventud.
Otras "joyitas" que pueden verse en el documental son las reuniones de opositores de Bielorrusia siendo ayudados por georgianos, y el abierto reconocimiento de que el congreso estadounidense les ha aprobado millones de dólares en ayuda, que están por llegar. "Vamos a ayudarlos, les vamos a dar varias recetas para tomar el poder", le explican los georgianos a los bielorrusos.
La descarada sujeción de Mikhail Saakashvili, presidente de Georgia, a las autoridades estadounidenses, queda demostrada en el documental.
Ante Bruce Jackson, ex oficial de inteligencia del Ministerio de Defensa estadounidense y presidente del Proyecto para las Democracias en Transición e hijo de un fundador de la CIA, el joven Saakashvili le pregunta nerviosamente cosas como "¿qué, dije algo malo?" y no deja de reunirse con él tras las sombras.
Franelas con la lista de revoluciones de colores exitosas (en Georgia, Ucrania, Kirguistán y Moldovia) y las que, según ellos, "están por venir" (en Bielorrusia, Rusia, Azerbayán y Uzbekistán) se muestran abiertamente. A la oficina de Jackson en Bielorrusia incluso llegan jóvenes de la oposición rusa a Vladimir Putin a recibir "ayuda" de su oficina injerencista. Las jóvenes explican a la documentalista cómo progresan sus planes contra el presidente ruso, hoy primer ministro.
En el foro, los comentaristas explican cual era el interés de Estados Unidos en el derrocamiento de estos gobiernos de Europa oriental, y las similitudes de la injerencia estadounidense en esos países, y en el nuestro.
El foro no pudo culminar sin antes mostrar a Ronel Gaglio, estudiante venezolano de la Universidad Monteávila (privada), reconociendo en una entrevista brindada al documental "Las nuevas caras, el mismo objetivo" de David Segarra, los viajes de él y de otro grupo de estudiantes opositores venezolanos a Serbia para tener ayuda y consejos de los jóvenes de Otpor que tuvieron éxito en su "revolución de colores".
Mingus mostró además documentales como "Derrocando a un dictador", que se usaron en estos países para llegar a los estudiantes e influirles a "luchar" contra los regímenes.
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En vidéo: Le documentaire "États-Unis : à la conquête de l'Est "
Ce programme spécial a été transmis samedi 7 février 2009 par Venezolana de Televisión. C'est un forum réalisé autour d'un documentaire français, qui montre des preuves irréfutables du soutien de plusieurs organismes usaméricains aux « révolutions de couleur » qui ont affecté l'Ukraine, la Géorgie, la Serbie, le Kirghizstan, et qui essayent d'affecter également la Biélorussie, la Russie et le Venezuela. Découvrez les « Ricardo Sánchez », les « Yongos » et les « María Corinas » de l'Europe de l’Est et remarquez les similitudes.
Érika Ortega Sanoja, journaliste de Venezolana de Televisión, a présenté ce samedi le documentaire « USA : La conquête de l'Est », qui a été commenté en direct par l'avocate usaméricaine et investigatrice Eva Golinger et Romain Mingus, sociologue français établi au Venezuela.
Le documentaire se focalise sur les mouvements de jeunes qui ont renversé des gouvernements dans des pays comme la Géorgie, l'Ukraine, la Serbie, le Kirghizstan et autres anciens pays socialistes de l'Europe de l'Est, il montre comment, dans les endroits où les partis politiques étaient discrédités, des mouvements estudiantins financés par des organisations usaméricaines comme la NED, l’USAID, le Fonds National pour la Démocratie, l'Institut Républicain International, l'Institut Démocrate International, Freedom House, etc., ont reçu l’aide qui a permis de renverser leurs gouvernements.
Golinger et Mingus ont établi les parallèles entre ce qui se voit dans le documentaire et ce qui se vit actuellement au Venezuela, dans lequel le mouvement estudiantin d’opposition s’est converti en fer de lance de l'opposition face à l'échec des partis politiques.
Le documentaire montre l’ingérence claire de Freedom House dans des pays de l'Europe orientale ; Eva Golinger souligne que Freedom House est au Venezuela depuis 2005, (Freedom House est une fondation conservatrice usaméricaine, qui agit de plus comme un « think tank » [laboratoire d’idées], elle crée et divulgue la pensée de droite). Elle est financée par le gouvernement US et dit qu'elle cherche à « renforcer la démocratie » en s’établissant dans des pays ayant des gouvernements socialistes. Noam Chomski a dénoncé ses liens avec la CIA.
Dans beaucoup de cas, ce sont les interventionnistes eux-mêmes ceux qui travaillent pour eux qui donnent des interviews et expriment leurs opinions, et n’hésitent pas à dire que tout cela est un projet usaméricain. Ils montrent comment des jeunes de Serbie se sont rendus dans d'autres pays, comme l'Ukraine, afin de leur expliquer comment ils avaient réussi leur « révolution » et comment les Ukrainiens pourraient réussir la leur.
Les étudiants expliquent: « Tout le monde a déjà vu Batman, Spiderman ou Superman. Il y a toujours un personnage que personne ne voit, qui contrôle la ville, qui observe tout et est partout. C’est précisément ce que nous devons faire, être par partout et terroriser le pouvoir ». La symbolique est importante, ils doivent être omniprésents en montrant leur symbole partout (que se soit le poing fermé d'Otpor [emblème du groupe serbe opposé à Milosevic], la couleur orange en Ukraine ou les « mains blanches » au Venezuela.
Le livre de Gene Sharp De la dictature à la démocratie, qui explique comment influencer la police pour éviter la répression, devient une pièce centrale. Que se soit des trucs simples comme par exemple faire porter des repas aux policiers par des enfants ou leur livrer des fleurs, ou plus, parler aux officiers intermédiaires pour négocier avec eux et leur demander de desserrer les cordons de sécurité en échange de quoi ils seront pardonnés par le gouvernement suivant : cela fait partie d’un plan d’ensemble pour chercher à 'affaiblir le pouvoir du gouvernement établi afin de le renverser.
Le millionnaire George Soros est l’un des financeurs de ces mouvements.
Dans Le documentaire Bob Helvey est interviewé, il a passé 30 ans dans l’administration usaméricaine et a aidé à former l'opposition en Birmanie et en Serbie, il explique quelques techniques utilisées pour fragiliser des gouvernements embarrassants pour les USA. Au moment de la réalisation de ce documentaire, Helvey travaillait dans la fondation du sénateur John McCain se consacrant à « apporter la démocratie » dans des pays d'Europe de l’Est.
« Un de nos programmes est fait pour inciter les gens à aller voter », ont-ils dit en indiquant qu'ils ont organisé des concerts de rock pour stimuler la jeunesse.
D’autres « petites perles » que l’on peut voir dans le documentaire sont les réunions des opposants de Biélorussie soutenus par des Géorgiens, et l’aveu franc que le Congrès US leur a octroyé des aides se chiffrant en millions de dollars qui devraient leur parvenir. « Nous allons vous aider, nous allons vous donner différentes recettes pour prendre le pouvoir », expliquent les Géorgiens aux Biélorusses.
L’obédience éhontée de Mikhail Saakashvili, président de la Géorgie, aux autorités usaméricaines, est démontrée dans le documentaire.
À Bruce Jackson, ex-fonctionnaire des renseignements du Ministère US de la Défense, président du Projet pour les Démocraties en Transition et fils d'un fondateur de la CIA, le jeune Saakashvili pose nerveusement des questions comme « Quoi, j’ai dit quelque chose de mal ? » et il ne cesse de se réunir avec lui dans l’ombre.
Des T-shirts de couleur avec la liste des révolutions victorieuses (en Géorgie, en Ukraine, au Kirghizstan et en Moldavie) et celles qui, selon eux, « restent à venir » (en Biélorussie, en Russie, en Azerbaïdjan et en Ouzbékistan) sont montrées ouvertement. Même des jeunes Russes de l'opposition à Vladimir Poutine, viennent en Biélorussie, dans le bureau de Jackson, pour percevoir des « aides » de cette officine d’ingérence. Les jeunes expliquent à la documentariste comment leurs plans progressent contre le président russe, aujourd'hui Premier ministre.
Dans le débat suivant le film, les commentateurs expliquent quel était l'intérêt des USA dans le renversement de ces gouvernements de l'Europe de l’Est, les similitudes entre l'ingérence US dans ces pays et dans le nôtre.
Le débat n'a pas pu se terminer sans montrer Ronel Gaglio, étudiant vénézuélien de l'Université Monteávila (privée), qui reconnaissait dans une interview dans le documentaire « Les nouveaux visages, le même objectif » de David Segarra, ses voyages et ceux d'un autre groupe d’opposants étudiants vénézuéliens en Serbie afin d’obtenir de l’aide et des conseils des jeunes d'Otpor qui ont réussi leur « révolution de couleur ».
En outre, Mingus a montré des documentaires comme « En renversant un dictateur », qui ont été projetés dans ces pays aux étudiants pour les influencer à « lutter » contre les régimes.
Traduit par Esteban G. et édité par Fausto Giudice, Tlaxcala |