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ACCIÓN Y SOLIDARIDAD POR COLOMBIA (ASOCOLOM)COMUNICADO DE PRENSA Jornada 10 de junio 2009, Montreal -Canadá.
Como colombianos residentes en Canadá expresamos nuestra indignación a la presencia, permitida por el gobierno del Canadá, del actual presidente de Colombia, Álvaro Uribe Vélez, por considerar que es una afrenta a la defensa y protección universal de los derechos humanos, ya que la mayoría de los colombianos que residimos en Canadá y que hemos tenido que inmigrar forzadamente en los últimos anos, somos, desplazados, victimas de la violencia, la pobreza , y la persecución política ejercida, por el gobierno Uribe.
Por lo mismo consideramos que el pueblo canadiense, respetando su tradición democrática especialmente en lo que respecta a los derechos humanos, no puede avalar la presencia de un mandatario como el señor Álvaro Uribe Vélez, que es directamente responsable de la comisión de delitos de lesa humanidad en nuestro país:
1- Por su vinculación directa en la persecución y acoso a la justicia para impedir que las investigaciones a los miembros de su familia, a los diputados y senadores aliados políticos de su campana presidencial y de su reelección, sean juzgados por la creación vinculación, patrocinio de grupos paramilitares y por co-autoría de crímenes de lesa humanidad en Colombia.
Por lo que el presidente de la Corte Suprema de Justicia colombiana, Augusto Ibáñez tuvo que pedir recientemente la presencia del relator para la independencia de la justicia de la ONU como garantía para el accionar independiente en el juzgamiento de dichos procesos judiciales.
2- Por su interés en mantener y defender a copartidarios y amigos personales en el ejercicio de funciones de Estado y en la dirección de organismos de gobierno, cuando siendo de su conocimiento estaban vinculados con crímenes cometidos en conjunción con el paramilitarismo. Es el caso del ex-director del DAS, Jorge Noguera, actualmente preso y acusado de co-autoría junto a paramilitares en el asesinato de sindicalistas, de lideres sociales y de izquierda y a quien, ya estando acusado, Uribe Vélez saco del país nombrándolo Cónsul en Milán capturado y vuelto a poner en prisión hoy esta siendo juzgado.
El caso de su copartidario y amigo personal, ex-gobernador de Sucre, señor Salvador Arana, quien fue señalado por el asesinado alcalde de la municipalidad El Roble, de la autoría de su muerte, acusación hecha al mismo presidente Uribe en su presencia, días después fue nombrado por el presidente Cónsul en Chile. Posteriormente capturado y hoy condenado a prisión por asesinato vinculación y co-autoría de crímenes con los grupos paramilitares entre ellos la masacre de Chengue.
3- Por la vinculación directa de su familia, a través de su primo Mario Uribe, su hermano Santiago Uribe en la autoría de asesinatos cometidos por paramilitares, investigaciones que son llevadas hoy por la Fiscalia General de la nación máximo órgano investigativo judicial. Santiago Uribe directamente vinculados con la masacre del Aro, Departamento de Antioquia en Colombia y cuyo autor material y testigo principal, Enrique Villalba fue recientemente asesinado en Colombia y en el robo y testaferrato de tierras con base en el asesinato, ordenadas por Mario Uribe, su primo .
4- Por su responsabilidad directa, como comandante en jefe de las Fuerzas Armadas de Colombia en los hechos criminales, probados por la justicia colombiana, cometidos por los altos mandos militares, como la participación y complicidad en la autoría de masacres y en el asesinato sistemático de civiles, como los llamados “Falsos positivos”
5- Por su responsabilidad directa en mantener la impunidad sobre los crímenes de lesa humanidad cometidos por los jefes de los grupos paramilitares en Colombia al haber priorizado su extradición por narcotráfico a los Estados Unidos.
6- Por asumir una política de indeferencia ante la arremetida de los grupos paramilitares que no se desmovilizaron y que hoy, según sus propios comunicados, tienen la intención de tomarse el país a fuerza de terror.
7- Por la vinculación directa de la casa presidencial en ordenar los seguimientos e interceptaciones telefónicas hechas por el DAS ( Departamento Administrativo de Seguridad) a los magistrados de la Corte Suprema de Justicia., a políticos opositores a Uribe, sindicalistas, lideres sociales y a periodistas para continuar las persecuciones políticas .
8 Por su responsabilidad directa en mantener una política de guerra, mal llanada de seguridad democrática, especialmente enfocada hacia los campesinos , comunidades afro-descendientes y autóctonas, que esta sumiendo cada vez mas a nuestro país en una grave crisis humanitaria y en la absoluta miseria, como los corroboran los mas recientes informes de Amnistía internacional, el de la Federación Internacional de Derechos Humanos, el informe anual presentado por el alto comisionado de las Naciones Unidas ONU, y el de la OEA.
Un presidente que fue elegido con base en los crímenes cometidos por sus aliados, un presidente que esta pensando en reelegirse para mantener el silencio sobre los crímenes de sus aliados, no puede ser recibido
asocolom@hotmail.com |
Colombia Action and Solidarity Network (ASOCOLOM) Uribe is NOT welcome in Canada
PRESS RELEASE – JUNE 10, 2009, Montreal - Canada.
As Colombians living in Canada, we hereby express our indignation at the presence in Canada of the current President of Colombia, Álvaro Uribe Vélez, who has been invited by the government of Canada. We consider this an affront to the defense and protection of Universal Human Rights, given that the majority of the Colombians that live in Canada had to forcibly flee Colombia in the recent past, displaced from our country as victims of violence, poverty and political persecution carried out by the Uribe government.
In view of this, we consider that the Canadian people, in recognition of its democratic tradition, especially in regards to the protection of human rights, cannot condone the presence of a president such as Mr. Uribe, who is directly responsible for crimes against humanity in Colombia, as follows:
1. For his direct link to the persecution and harassment of judicial due process in order to prevent the investigation and prosecution of his family members, and political supporters (Deputies and Senators) of his past presidential and re-election campaigns for their roles in the establishment, involvement and support of paramilitary groups and their complicity in crimes against humanity in Colombia. In view of this, Mr. Augusto Ibañez, the President of Colombia’s Supreme Court recently requested that the United Nations’ Special Rapporteur for Judicial Independence come to Colombia to act as a witness and guarantor of the independence of the judicial process in these legal proceedings;
2. For his involvement in maintaining and protecting his political allies and personal friends in their offical state capacities and government roles, while having full knowledge of their involvement in aiding and abetting crimes committed by paramilitary groups. One example is Jorge Noguera, ex-director of the Administrative Department of Security (DAS), currently in prison and accused of being an accomplice to paramilitary groups, in the assassinations of trade union, civil society and leftist leaders. Uribe appointed Noguera as Ambassador to Italy, and was investigated for activities in that position by Colombia’s Attorney General. A similar example is Uribe’s political party colleague, personal friend, the ex-governor of Sucre Department, Mr. Salvador Arana, who was identified in the presence of Uribe by Eudaldo Diaz, mayor of El Roble Municipality, just before he was assassinated. A few days later, Uribe rewarded Arana by appointing him as Ambassador to Chile. Subsequently, following his arrest by Interpol, Arana was convicted for assassination, and aiding and abetting crimes by paramilitary groups, such as the Chengue Massacre;
3. For his direct family ties, through his cousin Mario Uribe and brother Santiago Uribe, in the planning of assassinations committed by paramilitary groups, such as the Aro Massacre in Antioquia Department. The material author and principal witness of this massacre, Enrique Villalba, was recently killed in Colombia. This also happened in the case of Mario Uribe, whose involvement in land robbery as its frontman was carried out through murders. These investigations are currently being brought to the National Attorney General, the highest level of judicial investigation;
4. For his direct responsibility as Commander in Chief of the Colombian Armed Forces in judicially-proven criminal offences, committed by high-level military officers, such as aiding and abetting of massacres and systematic civilian assassinations, such as the so-called “false positives” scandal;
5. For his direct responsibility in permitting the impunity, in Colombia, of paramilitary leaders for the crimes against humanity committed by them, by prioritizing their extradition to the USA for narco-trafficking , rather than standing trial in Colombia. (Investigative journalists have argued that Uribe has done this in order to avoid being implicated in their crimes, should they be brought to trial in Colombia);
6. For assuming a policy of indifference in the face of attacks by paramilitary groups that have refused to demobilize and that, according to their communiqués, now have the intention to take control of Colombia through a campaign of terror;
7. For the direct link of the Presidential Palace in ordering the wiretapping of telephone conversations between the Administrative Department of Security and judges of the Supreme Court of Justice, opposition politicians, trade unionists, civil society leaders and journalists, in order to continue and facilitate ongoing political persecution; and
8. For his direct responsibility in maintaining and pursuing a policy of war, wrongly called “democratic security”, directed primarily at peasant farmers, Afro-Colombian communities and indigenous peoples, which is incrementally adding to Colombia’s grave humanitarian crisis and conditions of absolute misery, as has been corroborated by recent reports of Amnesty International, the International Federation of Human Rights, the Office of the High Commission of Human Rights, and the Organization of American States.
In view of all of the above, we ask the community for the creation of a committee to verify the state of human rights in Colombia, comprised of members of Canadian and Colombian civil society, the trade union movement, politicians and well-known individuals before the end of 2009.
For the respect of human rights and the dignity of the Colombian people, we renounce President Uribe’s presence in Canada.
CAMPAIGN AGAINST THE CANADA-COLOMBIA FTA
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Action et solidarité pour la Colombie (ASOCOLOM)COMMUNIQUÉ DE PRESSE Sur la journée du 10 juin 2009 à Montréal
En tant que Colombiennes/iens vivant au Canada, nous tenons à exprimer notre indignation au sujet de la présence en ce pays, avec l’aval du gouvernement canadien, du président de la Colombie, Alvaro Uribe Velez. Nous considérons la visite d’Uribe comme un affront à la défense et à la protection universelle des droits humains et rappelons que la majorité des Colombiennes/iens résidant au Canada ont été forcés d’émigrer au cours des dernières années, chassés par la violence, la pauvreté et la persécution politique dont le gouvernement d’Uribe est responsable.
Nous considérons, par conséquent, que le peuple canadien, dans le respect de sa tradition démocratique particulièrement en ce qui a trait aux droits de la personne, ne peut donner son aval à la présence au Canada d’un chef d’État directement responsable de crimes contre l'humanité :
1) En raison de son implication directe dans les persécutions et le harcèlement contre le système judiciaire visant à empêcher que les membres de sa famille ainsi que les députés et les sénateurs qui sont ses alliés politiques et ont appuyé sa campagne présidentielle et sa réélection ne soient l’objet d’enquêtes et ne soient traduits en justice pour avoir été impliqués dans la création, l’appui et le financement des groupes paramilitaires et pour avoir été co-responsables de crimes contre l'humanité en Colombie.
2) En raison de son intérêt à garder dans leurs fonctions d’État et à des postes de direction d’agences gouvernementales des membres de son parti et des amis personnels tout en ayant connaissance de leur implication dans des crimes commis par les paramilitaires. Tel a été le cas de l’ancien directeur du DAS (Département administratif de sécurité), Jorge Noguera, actuellement en prison pour avoir été trouvé coupable de co-responsabilité avec les paramilitaires de l’assassinat de syndicalistes et de dirigeants de mouvements sociaux et de gauche : Uribe a nommé Noguera consul à Milan, alors que ce dernier était sous enquête judiciaire, faisant ainsi fi du système de justice colombien.
Un autre cas connu est celui de Salvador Arana, ancien gouverneur de Sucre, membre du parti d’Uribe et ami personnel de celui-ci, responsable de l'assassinat d'Eudaldo Diaz, maire de la municipalité de Roble. Avant d'être assassiné, Diaz avait dénoncé, en présence d'Uribe, les menaces de mort qu'il avait reçues. On a retrouvé Dias assassiné et, quelques jours après, Arana a été récompensé par le président, qui l'a nommé consul au Chili. Ultérieurement, Arana a été arrêté par l'Interpol et condamné à une peine de prison pour assassinat, complicité et co-responsabilité dans des crimes perpétrés conjointement avec les groupes paramilitaires, dont le massacre de Chengue.
3) En raison de l’implication directe de sa famille, nommément de son cousin Mario Uribe et de son frère Santiago Uribe, dans les assassinats commis para les paramilitaires, dont le massacre de l’Aro, dans le département d’Antioquia. Récemment, Enrique Villalba, auteur direct et témoin principal de ces massacres, ainsi que prête-nom et responsable de vols de terres, ordonnés par Mario Uribe, vient d’être assassiné en Colombie. Des enquêtes à son sujet sont menées aujourd’hui par la «Fiscalia General», la plus haute instance en matière d’enquêtes judiciaires.
4) De par sa responsabilité directe à titre de commandant en chef des Forces armées de la Colombie dans les actes criminels prouvés par la justice colombienne et commis par le haut commandement militaire, ainsi que par sa participation et complicité dans les massacres et les assassinats de civils connus sous le nom de «faux positifs» (personnes tués par des militaires et présentées par ceux-ci comme des membres de la guérilla pour toucher la récompense promise par le gouvernement Uribe pour tout guérilléro tué en combat).
5) De par sa responsabilité directe dans le maintien de l’impunité sur les crimes contre l'humanité perpétrés par les chefs des groupes paramilitaires en Colombie lorsqu’il a permis leur extradition aux États-Unis pour trafic de drogues.
6) Pour avoir choisi la politique de l’indifférence face aux attaques des groupes paramilitaires, qui ne se sont pas démobilisés, et qui, selon leurs propres communiqués, ont l’intention de s'emparer du pays par la terreur.
7) De par les liens directs de la maison présidentielle lorsqu'elle a ordonné la filature et l'écoute téléphonique par le DAS (Département administratif de sécurité) de magistrats de la Cour suprême de justice, de dirigeants syndicaux et de journalistes, dans le but de continuer la persécution politique contre ces derniers.
8) De par sa responsabilité directe dans le maintien d’une politique de guerre, faussement qualifiée de "sécurité démocratique", dirigée particulièrement contre les paysans, les populations autochtones et d'origine africaine, politique qui plonge de plus en plus notre pays dans une grave crise humanitaire et dans la misère absolue, comme l’ont confirmé les plus récents rapports d’Amnistie Internationale, de la Fédération internationale des droits de la personne, du Haut commissaire des Nations Unies et de l'Organisation des États américains (OEA).
Pour toutes ces raisons, nous demandons la mise sur pied, avant la fin 2009, d’un comité de vérification sur les droits de la personne en Colombie, qui serait composé de membres de la société civile du Canada et de la Colombie, de syndicalistes, de dirigeants politiques et de personnalités de la Colombie.
Pour le respect des droits et de la dignité du peuple colombien.
Non à la réélection d'Uribe.
asocolom@hotmail.com
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APCAL
Agence de presse Canada-Amérique latine
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COLOMBIANOS, SINDICATOS CANADIENSES Y ORGANIZACIONES SOCIALES PROTESTARON FRENTE AL HOTEL HILTON BONAVENTURE HOY, POR LA PRESENCIA DEL PRESIDENTE URIBE VÉLEZ EN MONTREAL, Y EXPRESARON SU OPOSICIÓN A LA RATIFICACIÓN DEL TRATADO DE LIBRE COMERCIO CANADÁ-COLOMBIA.
Aproximadamente unas doscientas personas se posesionaron de la calle frente al Hotel Hilton, en Montreal, desde las 8:30 de la mañana, lugar donde se desarrolla el Foro Económico de las Américas.
Con marionetas, y representaciones artísticas, arengaron las razones por las cuales consideran no grata la presencia del presidente colombiano. Álvaro Uribe Vélez, expuso en el recinto del Foro de las Américas, las razones por las que su gobierno espera la ratificación del tratado de libre comercio con Canadá y se vio obligado a hacer una defensa de su gobierno en lo que concierne a las acusaciones de violación de los derechos humanos entre ellos los asesinatos de sindicalistas mostrando lo que gasta Colombia en cubrir la seguridad personal de sindicalistas y líderes de izquierda.
Sin embargo el lobby de los sindicatos, los colombianos y organizaciones sociales canadienses liderados por diputados de los partido políticos como el Nuevo Partido Democrático NPD, y el Bloque Québecois, han logrado postergar las discusiones del Tratado en el parlamento canadiense hasta el próximo otoño.
Un frente unido de los principales sindicatos canadienses expresaron en una conferencia de prensa ayer, con cifras en la mano, el aumento de los asesinatos de sindicalistas y el deterioro de las condiciones de protección y fuero sindical en Colombia. Con anterioridad El Secretario General de la Confederación Sindical Internacional, Guy Ryder, invitado al Foro, expresó a la prensa que tan solo en un año 49 sindicalistas fueron asesinados en Colombia y que tan solo el 1,2 % de los trabajadores colombianos pueden contar con la protección de sus derechos a través de un convenio colectivo. La Confederación Sindical Internacional cuenta con 170 millones de miembros en 150 países del mundo. Por otra parte, el presidente de la Federación de trabajadores de Quebec, Michel Arsenault, expresó que mientras " el gobierno colombiano, en cabeza de Álvaro Uribe Vélez, viene a decir que se están haciendo grandes esfuerzos en materia de seguridad para los sindicalistas, y dirigentes de izquierda, pero los asesinatos continúan, y este hecho demuestra por lo menos " la actitud permisiva por parte del actual gobierno que propicia la violación del derecho a la sindicalización, un derecho fundamental, y esto se ve por el aumento de los asesinatos de sindicalistas en un 25 % el año pasado”.
Para los colombianos que protestaron hoy afuera del hotel Hilton, la jornada se vió oscurecida por los manejos poco democráticos con que los organizadores del Foro y el consulado colombiano manejaron la libre expresión. Según las directivas de ASOCOLOM, Action et Solidarité pour la Colombie, uno de los asistentes a la conferencia de Uribe, sindicalista de la Confederación Nacional de Sindicatos, CSN, fue arrestado al intentar realizar una intervención cuando el presidente colombiano terminó de hablar. Al sindicalista canadiense Marc de Sève no se le permitió una sola palabra ya que apenas levantó la mano para pedirla fue arrestado por las fuerzas de seguridad, sacado a la fuerza del recinto y detenido varias horas.
Así mismo a la periodista colombiana Adriana Petro le fue quitada su acreditación de prensa, después de que los propios organizadores se la habían otorgado para cubrir el evento y luego fue retirada sin mayores explicaciones por parte de Marie Dupont, Directora de la Conferencia de Montreal-Foro de las Américas, señaló Martha Ligia Nino, directora de ASOCOLOM.
Igualmente, Uribe ante la prensa canadiense, señaló a los manifestantes en Montreal como aliados de las FARC o familiares de Raúl Reyes, asilados en Canadá. Sin embargo cuando los periodistas le preguntaron si el gobierno colombiano tenía conocimiento de que Canadá está aceptando como refugiados a ex-guerrilleros o paramilitares, el presidente Uribe no quiso contestar.
La leyes canadienses no permiten que personas acusadas por terrorismo o delitos de lesa humanidad sean aceptados como refugiados en este país.
Estos hechos represivos han empanado la visita del presidente Uribe por que han sido registrados por la prensa canadiense.
APCAL mié 10-junio-09, adrianapress2003@yahoo.com.mx
FACE À L'HÔTEL HILTON BONAVENTURE, COLOMBIENS, SYNDICATS CANADIENS ET ORGANISATIONS SOCIALES ONT MANIFESTÉ AUJOURD'HUI (10 juin) CONTRE DE LA PRÉSENCE DU PRÉSIDENT URIBE VÉLEZ À MONTRÉAL. ILS ONT EXPRIMÉ LEUR OPPOSITION À LA RATIFICATION DU TRAITÉ DE LIBRE ÉCHANGE CANADA-COLOMBIE.
À partir de 8h30 du matin, environ deux cent personnes ont occupé la rue devant l'Hôtel Hilton, à Montréal, où se déroule le Forum Économique des Amériques.
C’est avec des marionnettes et des caricatures artistiques qu’ils ont illustré les raisons pour lesquelles ils considèrent non grata la présence du président colombien. Pendant ce temps Álvaro Uribe Vélez, exposait dans l'enceinte du Forum des Amériques, les raisons pour lesquelles son gouvernement espérait la ratification du traité de libre échange avec le Canada, il s’est vu obligé de défendre son gouvernement contre les accusations de violation des droits humains, dont les assassinats de syndicalistes, en tentant de démontrer combien la Colombie dépensait pour assurer la sécurité personnelle des syndicalistes et des leaders de gauche.
Cependant le groupe de pression des syndicats, des Colombiens et des organisations sociales canadiennes conduits par des députés de partis politiques comme le Nouveau Parti Démocratique NPD et le Bloc Québecois, sont parvenus à faire reporter les discussions du Traité au Parlement canadien jusqu'à l’automne prochain.
Hier au cours d’une conférence de presse, un front uni des principaux syndicats canadiens a exposé, chiffres en main, l'augmentation des assassinats de syndicalistes et la détérioration des conditions de sécurité et du droit syndical en Colombie. Auparavant, le Secrétaire Général de la Confédération Syndicale Internationale, Guy Ryder, invité au Forum, avait exposé à la presse qu’en Colombie, 49 syndicalistes ont été assassinés en un an seulement et qu’à peine 1,2% des travailleurs colombiens peuvent disposer de la protection de leurs droits à travers une convention collective. La Confédération Syndicale Internationale compte 170 millions d’adhérents dans 150 pays.
D'autre part, le président de la Fédération des travailleurs du Québec, Michel Arsenault, a exposé que tandis que « le gouvernement colombien, Álvaro Uribe Vélez en tête, vient dire qu'ils sont en train de faire de grands efforts en matière de sécurité pour les syndicalistes et les dirigeants de gauche, les assassinats continuent, et ce fait démontre au moins l'attitude permissive de l'actuel gouvernement qui favorise la violation du droit à la syndicalisation, un droit fondamental, ceci se voit par l'augmentation de 25 % des assassinats de syndicalistes au cours de l'an passé».
Pour les Colombiens qui aujourd'hui ont protesté devant l'hôtel Hilton, la journée a été ternie par les manœuvres peu démocratiques par lesquelles les organisateurs du Forum et le consulat colombien ont traité la libre expression. Selon les déclarations d'ASOCOLOM, Action et Solidarité pour la Colombie, un des assistants à la conférence d'Uribe, syndicaliste de la Confédération Nationale des Syndicats, CSN, a été arrêté alors qu’il tentait d’intervenir après que le président colombien eut terminé son discours. Le syndicaliste canadien Marc de Sève n’a pas été autorisé à placer un seul mot puisque dès qu'il a levé la main pour demander la parole, les forces de sécurité l’ont arrêté, puis sorti de force de l'enceinte et détenu pendant plusieurs heures.
De même la journaliste colombienne Adriana Petro s’est vue retirer son accréditation de presse, que les organisateurs eux-mêmes lui avaient accordée pour couvrir l'événement. Elle lui a ensuite été retirée sans aucune sorte d’explication par Marie Dupont, Directrice de la Conférence de Montréal-Forum des Amériques, comme l’a indiqué la directrice d'ASOCOLOM, Martha Ligia Nino,
Devant la presse canadienne, Uribe avait également dépeint les manifestants à Montréal comme des alliés des FARC ou des parents de Raúl Reyes, exilés au Canada. Toutefois lorsque les journalistes lui ont demandé si le gouvernement colombien avait connaissance de ce que le Canada acceptait comme réfugiés des ex-guérilleros ou paramilitaires, le président Uribe n'a pas voulu répondre.
Les lois canadiennes ne permettent pas que des personnes accusées de terrorisme ou de crimes contre l'humanité soient acceptées comme réfugiés dans ce pays.
Ces faits répressifs ont terni la visite du président Uribe car ils ont été filmés par la presse canadienne.
APCAL mercredi 10 juin 09, adrianapress2003@yahoo.com.mx
Traduit par Esteban G., révisé par Fausto Giudice, Tlaxcala
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Brutalités policières, durant la visite d'Uribe, président de la Colombie, le 10 juin à Montréal, par des agents de la GRC contre un syndicaliste de la CSN qui voulait poser au président une question sur les droits de la personne en Colombie lors de la Conférence de Montréal.
Voici une vidéo http://www.youtube.com/watch?v=n6YmdP0g8ks , tournée le 10 juin, lors de la visite du président Uribe au Canada.
La vidéo montre, en partie, le traitement brutal infligé par les agents de la Gendarmerie royale du Canada en civil contre Marc-Aser de Sève, militant syndical de la Confédération des syndicats nationaux (CSN), durant la Conférence de Montréal.
D'autres vidéos des émissions de Radio-Canada montrent le moment où le syndicaliste a levé la main, comme ce dernier l'a expliqué, pour soulever la question des droits de la personne en Colombie au président Uribe à la Conférence de Montréal. Il a immédiatement été encerclé, menotté, traîné hors de la salle et maintenu en détention pendant plus d'une heure.
Il a été cité à comparaître le 25 juin prochain à la Cour municipale de Montréal au 775 Gosford à 9h00 située dans le Vieux-Montréal. Il est accusé d'avoir "troublé la paix et résisté à son arrestation". |
Police brutality during the visit of Uribe, President of Colombia, on June 10 in Montreal, by RCMP agents against a trade union member of the CNTU who raised the issue of human rights in Colombia to the President at the Montreal Conference.
Here is a video http://www.youtube.com/watch?v=n6YmdP0g8ks , taken on June 10, during the visit of President Uribe in Canada.
The video shows, in part, the brutal treatment inflicted by agents of the Royal Canadian Mounted Police in civilian clothes against Marc-de Sève Asher, a labor union member of the Confédération des syndicats nationaux (CSN), during the Montreal conference.
More videos taken by Radio-Canada show when the trade union member raised his hand, as he later explained, to raise the issue of human rights in Colombia to President Uribe at the Montreal Conference. He was immediately surrounded, handcuffed, dragged from the room and kept in detention for more than an hour.
He was summoned to appear on June 25 next to the Municipal Court of Montreal at 775 Gosford at 9.00am located in Old Montreal. He is accused of having "disturbed the peace and resisting arrest". |
Brutalidad policiaca durante la visita de Uribe, Presidente de Colombia, el 10 de junio en Montreal, por la Real Policía Montada de Canadá en contra de un sindicalista de la CSN, que quería plantear al Presidente una pregunta sobre los derechos humanos en Colombia durante Conferencia de Montreal.
He aqui el video http://www.youtube.com/watch?v=n6YmdP0g8ks , tomado el 10 de junio, durante la visita del Presidente Uribe en el Canadá.
El vídeo muestra, en parte, la brutalidad infligida por agentes de la Real Policía Montada vestidos de civil contra Marc-Aser de Sève, sindicalista de la Confederación de Sindicatos Nacionales (CSN), durante la Conferencia de Montreal.
Otros videos, de las emisiones de Radio-Canadá, muestran el momento en que el sindicalista levanta la mano para plantear una pregunta, que según el, sobre la situación de los derechos humanos al Presidente Uribe en la Conferencia de Montreal. Fué inmediatamente rodeado, esposado, arrastrado fuera de la sala y detenido durante más de una hora.
Fue citado para comparecer el próximo 25 de junio en el Tribunal Municipal de Montreal (775, calle Gosford en el Viejo Montreal) a las 9 horas. Se le acusa de haber "perturbado la paz y la resistencia a la detención". |
Antonio Artuso
Canadá: mucho más que un TLC
Por Arlene B. Tickner*, El Espectador, 17 de junio de 2009
POR PRIMERA VEZ EN SU HISTORIA el comité de comercio internacional del Parlamento canadiense escuchó la semana pasada el testimonio de un jefe de Estado.
Durante 100 minutos el presidente Uribe respondió a sus preguntas —muchas difíciles y otras abiertamente hostiles— sobre los Derechos Humanos y la democracia en el país. Aunque el mandatario colombiano se contuvo más que de costumbre —solamente se le observó alzar la voz y manotear de vez en cuando— difícilmente puede concluirse que hubo “evolución positiva” en el TLC con Canadá durante su visita.
Después de la congelación del TLC con Estados Unidos, este acuerdo se ha vuelto una prueba de fuego crucial para el Gobierno en materia de política internacional. Hasta hace poco su ratificación parecía inminente. No sólo ha contado con un fuerte respaldo del primer ministro y de los miembros de su partido en el Parlamento, sino que muchos liberales han sido partidarios del libre comercio y de la necesidad de hacer explícita ante el mundo la oposición de Canadá al proteccionismo. Sin embargo, a pocas semanas de la visita de Uribe, los conservadores retiraron de la agenda legislativa el proyecto de ley que hubiera dado vía libre al TLC, sin indicio ninguno sobre su intención de reprogramar el voto.
El bloque que se opone al TLC es considerable y no se puede reducir a un puñado de “compatriotas” ni de “guerrilleros disfrazados de activistas de ONG” que lo único que quieren es —como ha insinuado el presidente Uribe— desacreditar los esfuerzos del Gobierno. Incluye numerosos grupos de la sociedad civil canadiense y colombiana, académicos, dos partidos de la oposición en el Parlamento y un sector de los liberales. Su principal exigencia es que haya garantías de que el TLC con Colombia no deteriore aún más la ya deplorable situación de Derechos Humanos y que contribuya a fortalecer la democracia en lugar de debilitarla. Para ello, y antes de ratificarlo, se ha solicitado un estudio independiente sobre los Derechos Humanos en Colombia y el eventual impacto del Tratado.
El desespero del Gobierno —que se hizo evidente con la visita del Presidente colombiano al Parlamento— obedece al reconocimiento de que su imagen internacional se está deteriorando. Sabe, como también lo intuyen los opositores del Tratado, que la ratificación del TLC entre Colombia y Canadá —uno de los líderes mundiales en el tema de los Derechos Humanos— constituiría un reconocimiento implícito de su legitimidad, y que de lograrse, difícilmente otros gobiernos, incluyendo el de Barack Obama, podrían negarse a suscribir futuros acuerdos con el país.
En síntesis, hay mucho más en juego que un tratado de libre comercio, tanto para el gobierno de Álvaro Uribe como para Canadá. Es diciente que hasta el diario conservador Toronto Star, en su editorial del 14 de junio, haya afirmado que se trata de una decisión en la que se disputa la reputación de ese país, razón por la cual no se puede tomar a las carreras. Es decir, el tema va para largo, y contrario a lo que dice el Gobierno, por ahora no va nada bien.
* Profesora Titular Departamento de Ciencia Política, Universidad de los Andes.
Fuente: http://www.elespectador.com/columna146305-canada-mucho-mas-un-tlc |
Canada : plus qu'un traité de libre-échange
par Arlene B. Tickner
POUR LA PREMIÈRE FOIS DANS SON HISTOIRE, le Comité de commerce international du Parlement canadien a écouté le témoignage d'un chef d'État.
Pendant 100 minutes, le président Uribe a répondu aux questions du Comité, plusieurs d'entre elles difficiles, d'autres ouvertement hostiles, sur les droits de la personne et la démocratie dans son pays. Bien que le chef d'État colombien se soit retenu plus que d'habitude, n'élevant la voix et ne frappant sur la table que de temps en temps, il est difficile de conclure qu'il y ait eu une “évolution positive” quand au Traité de libre échange avec le Canada au cours de sa visite.
Après le blocage du Traité de libre-échange avec les États-Unis, cet accord s'est transformé en une épreuve de feu cruciale pour le gouvernement en matière de politique internationale. Jusqu'à il n'y a pas longtemps, la ratification du traité semblait imminente. Non seulement cet accord était fortement appuyé par le premier ministre et les membres de son parti au Parlement, mais un grand nombre de libéraux avaient appuyé le libre-échange et la nécessité de montrer clairement au monde l'opposition du Canada au protectionnisme. Mais à quelques semaines de la visite d'Uribe, les conservateurs ont retiré de l'ordre du jour législatif le projet de loi qui aurait donné le feu vert au Traité de libre-échange, et n'ont pas donné le moindre indice de leur intension de redemander le vote.
Le bloc qui s'oppose au Traité de libre échange est considérable : il est loin de pouvoir être décrit comme se réduisant à une poignée de “compatriotes” ou de “guérilléros déguisés en militants d'ONG”, qui, comme l'a insinué le président Uribe, ne voudraient que discréditer les efforts du gouvernement. Il comprend de nombreux groupes de la société civile canadienne et colombienne, des professeurs d'université, deux partis de l'opposition au Parlement et un secteur de libéraux. Leur principale exigence est que le Traité de libre-échange avec la Colombie comporte des garanties que cet accord ne détériorera pas davantage la situation déjà si déplorable des droits de la personne et qu'il contribuera à renforcer la démocratie au lieu de l'affaiblir. Pour cela, et avant de le ratifier, ce secteur exige qu'une étude indépendante sur les droits de la personne en Colombie et sur les conséquences possibles du Traité soit réalisée.
Le désespoir du gouvernement Uribe, que la visite du président au Parlement canadien a rendu évident, vient de la reconnaissance du fait que son image internationale se détériore. Il sait, comme le devinent également les opposants au Traité, que la ratification du Traité de libre-échange entre la Colombie et le Canada, un des leaders mondiaux en matière de droits de la personne, constituerait une reconnaissance implicite de sa légitimité, et que, s'il était ratifié, il serait difficile pour les autres gouvernements, y compris celui de Barack Obama, de refuser de signer de futurs accords avec le pays.
En résumé, la situation comporte un plus grand nombre d'enjeux que le seul traité de libre-échange, autant pour le gouvernement d'Álvaro Uribe que pour le Canada. Il est révélateur que le quotidien conservateur «Toronto Star», dans son éditorial du 14 juin, ait affirmé qu'il s'agit d'une décision qui met en jeu la réputation de ce pays, raison pour laquelle celle-ci ne peut être prise à la hâte. C'est-à-dire que cette question se poursuivra et que, contrairement à ce qu'affirme le gouvernement, pour l'instant elle ne se présente nullement bien.
* Professeure titulaire du Département des sciences politiques de l'Universidad de los Andes, Colombie.
Traduit par
APCAL
Agence de presse Canada-Amérique latine
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URL: http://www.tlaxcala.es/detail_artistes.asp?lg=es&reference=329
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