"Madres del Barrio" es un programa de integración de la mujer en Venezuela que proporciona asesoramiento sobre planificación familiar, formación profesional y préstamos a las madres de las comunidades más pobres, para que puedan buscar salidas a la pobreza En fechas cercanas al Día de la Mujer, Yovita Vera, de 55 años,una de las receptoras de la ayuda de dicho programa para montar una cooperativa de costura, comparte sus esperanzas de que un día todas las mujeres de Venezauela puedan trabajar de forma autónoma.
"Nací en una pobre aldea de los Andes en 1954 y me trasladé a Caracas en los 70 para buscar trabajo en la ciudad.
Pero la ciudad es una trampa y acabé en los "barrios" ( extensiones de chabolas que pueblan las colinas alrededor del centro de la ciudad). La vida en ésos vecindarios era muy dura.
Hasta hace unos años no había acceso ni a la educación ni al trabajo, y aunque existía un gran espíritu comunitario y mucha generosidad, vivíamos día a día entre el miedo y la violencia.
En esos barrios de chabolas estábamos totalmente aislados de la población de clase media que vivía allá abajo en la ciudad, ellos más bien pretendían hacer como que no existíamos.
Para los anteriores gobiernos era más fácil darnos alguna pequeña ayuda para sobrevivir, manteniéndonos en un círculo de pobreza en lugar de ir a la raíz del problema.
Dos miembras de la cooperativa de Vera al trabajo al telar. Fotografía: Cheryl Gallagher
A nuestras dificultades se añadía la de la cultura "machista" existente en Venezuela. Tradicionalmente el papel de la mujer es el de estar en casa, cuidar de los hijos, hacerle la vida cómoda al marido, cocinar y limpiar.
Era inimaginable algo parecido a que una mujer pudiera montar su propio negocio, una mujer ni podía ir a un Banco a pedir un préstamo para iniciar una empresa propia, por ejemplo, especialmente si era pobre y sin ningún bien a su nombre.
Cuando oi por vez primera hablar de las Madres del Barrio no estaba muy convencida de que pudieran ayudarme, me era difícil creer en mi propia capacidad de lograr algo positivo para mí misma y mi familia, pero yo no quería seguir aceptando ayudas estatales sin hacer nada, así que tuve que comenzar a creer en mí misma y aprender a crecer como persona.
Soy muy trabajadora, tengo mucha energía, siempre me gustó coser como a todas las mujeres de mi familia y por eso supe que ésa era mi oportunidad.
Madres del Barrio me dieron un pequeño préstamo sin intereses para poder montar la "Cooperativa Guarayrapana Textil" con algunas otras mujeres de mi barrio.
Estudié cursos de Contabilidad y Dirección de Cooperativas.
Yo siempre había sido miembro de la Asociación de mi barrio y participaba activamente en la toma de decisiones locales, pero me di cuenta que trabajar en cooperativa era algo muy distinto.
Aquí en los barrios no hay espacio para construir un taller, así que montamos la cooperativa en mi casa, porque me gusta estar rodeada de gente y estar ocupada.
Una de las cosas más importantes en una cooperativa es trabajar unidas por un mismo fin, algunas de nosotras tenemos un carácter fuerte y no siempre estamos de acuerdo en cómo hacer las cosas, pero somos conscientes de que tenemos que trabajar juntas como un equipo si queremos llegar al éxito.
Se necesita mucha voluntad para mantener el funcionamiento de una cooperativa, pero no lo hubiéramos conseguido sin la ayuda de Madres del Barrio.
Creo que éste Gobierno ha devuelto por fin a las mujeres el "status" que se merecen, en éstos barrios la mayoría de las familias están encabezadas por las mujeres, con poca o ninguna ayuda de los hombres, por ello es más lógico que sean ellas quienes controlen la economía doméstica.
Ahora doy clases de corte y confección a mujeres de otros barrios para que puedan abrir sus propias cooperativas.
Me siento feliz por compartir mis conocimientos con ellas, es como plantar una semilla en la comunidad.
Mi auténtico sueño es llegar a ser maestra y el dirigir una cooperativa me ha dado la suficiente confianza en mí misma para volver a la escuela y estudiar para conseguir mi título de maestra.
Siento que una puerta se ha abierto ante nosotras y que tenemos la oportunidad de conseguir hacer de nuestras vidas algo importante.
Nuestra responsabilidad es ahora autovalorarnos y así las cosas en el futuro serán más fáciles para nuestras hijas.
Yovita Vera hizo éstas declaraciones a Cheryl Gallagher en Caracas , Venezuela.
Cristina Soler pertenece al colectivo Tlaxcala, la red de traductores por la diversidad lingüística. Esta traducción se puede reproducir libremente a condición de respetar su integridad y mencionar a las autoras, a la traductora y la fuente.